Nos despertamos sin despertador pero con un montón de cosas que hacer, lavadoras, duchas, organización… y cuando ya estaba todo listo nos fuimos a visitar el pueblo que, como era de esperar, nos encanto.
Conseguimos comprar un recuerdo para nuestra estanteria de recuerdos de viajes y estábamos tan cansado que comimos ahí. El pueblo se llamaba Ettenheim y aunque no aparece en las listas de los principales pueblos para visitar, no tiene nada que envidiar a los que hemos visitado estos días atrás.
Vuelta rápida después de comer por el pueblo y parada para hacer la compra. Con todo listo nos dirigimos a Francia.
Nada más llegar a Estrasburgo tal como estaba previsto tuvimos que afrontar otro cambio de planes, esta vez inesperado. Pensábamos acampar en el camping de Estrasburgo, pero no reservamos y al llegar nos dicen que no tienen sitio. Así que rumbo al siguiente destino, Bergheim en Alsacia.
Estos pueblecitos se ven muy rápido, así que dimos una vuelta y rumbo a Ribrauvillé en donde vamos a pasar la noche.
Como vamos improvisando y hemos decidido que mañana queremos volver a Estrasburgo, a ver si podemos aparcar en un AC y sino… sobre la marcha.
Al final aparcamos en el AC de Ribeauvillé, pero no nos dio tiempo de ver el pueblo… iremos mañana a Estrasburgo y volveremos.