Este fin de semana volvimos al Pirineo Aragonés para disfrutar del esquí nórdico, pero esta vez cambiamos de aires. Nos fuimos hasta el final del Valle de Benasque para conocer la estación de Llanos del Hospital, a los pies del Aneto. Aunque este Valle lo tenemos muy conocido, en invierno hemos subido sólo un par de veces a hacer raquetas y trineos, pero no habíamos hecho esquí de fondo en los llanos.
Llegamos el viernes a Benasque y dormimos en el AC ya que en la zona de los llanos esta prohibido pernoctar. Y como ya es habitual, madrugamos, fuimos al parking de los Llanos y desayunamos ahí. En este caso no se puede hacer reserva de forfait ni de alquiler, hay que hacerlo ahí.
Desde el parking, cogimos todo lo necesario y recorrimos la carretera unos metros hasta llegar al Hotel de los Llanos del Hospital y la zona en donde se comprar los pases y se alquila el material. Ahí hay parking, pero hay barrera y es de uso exclusivo de clientes del Hotel.
Entramos en la zona de alquiler y tienes una maquina para sacar todo desde ahí. Así que sacamos los pases y cogimos el alquiler de todo el material que necesitábamos. No se pueden sacar online, aunque si que tienes información y precios en la web https://www.llanosdelhospital.com/. Al pagar, se imprimen unas etiquetas a modo de forfait… que más adelante descubriríamos como ponerlas. Fuimos al baño, nos cogimos el material y caminamos hasta la entrada a pistas.
Comenzó la mañana con algún copo de nieve, pero la verdad que fue muy puntual y se despejo el día en seguida, pudiendo disfrutar de la actividad y del entorno, que es espectacular.
Comenzamos a esquiar y ya los minibichos han superado a los maestros, que facilidad tienen los niños para aprender lo que sea. Son esponjas. Personalmente la siguiente vez, necesito un monitor que me enseñe a frenar… A mitad de mañana, fui a preguntar en los dos sitios que ofrecen clases, pero estaban llenos, así que para la siguiente temporada.
En esta estación sólo hay tres pista: una verde en el plan del Hospital (unos 3km), la azul que sube al plan de Están (unos 15 km) y la roja que llega a el Plan de la Besurta (unos 25km) y es una extensión de la azul. También hay una pista de raquetas que llega hasta la Besurta.
Habiendo estado en varias pistas, ya podemos comparar un poco todo. El entorno del valle es espectacular, pero nosotros que sólo hacemos la pista verde, se nos hizo un poco repetitiva ya que es corta y es hacerla una y otra vez, en otras pistas hay más o son mas largas y no se hacen tan pesadas.
Otra cosa que no nos gustó es que desde el parking hasta la estación, hay que andar un poco. Pero lo que si que os recomiendo es hacer una parada en el bar del hotel y tomaros algo ya que el hotel es un edificio histórico y antiguamente era realmente un hospital. Simplemente entrando en la cafetería ya se aprecian un montón de detalles de madera tallada muy bien trabajado y vitrinas con información y objetos históricos que forman parte de la historia del lugar.
No se si repetiremos la estación de esquí de fondo… lo que si que sabemos es que este año ya tenemos varias salidas pendientes a este valle, que por obrar en el Congosto de Ventamillo, lo hemos tenido estos años atrás medio abandonado y es un valle que nos encanta y nos tiene enamorados.