Nos despertamos y nos toca despedirnos de, posiblemente, la ciudad más bonita que hemos visto hasta ahora, o de las más bonitas. Un trocito de nuestro corazón se queda en Gdansk ¡Nos ha encantado!
Desayunamos en el hotel y preparamos todo para ir a la estación y coger el tren para nuestro siguiente destino, Varsovia. En este caso solo han sido unas 2 horas de trayecto y se han llevado muy amenas.
Nada más salir de la estación, nos hemos quedado flipando de la cantidad de rascacielos que hay en esta zona… y es que se dice que Varsovia es la Nueva York Europea. Después de flipar un rato y ubicarnos un poco, nos hemos ido hacia el hotel y hemos hecho el chek in, hemos tenido suerte ya que nuestra habitación ya estaba preparada. Al hacer el check in nos han regalado unos peluches para los peques, todo un detalle. Tenía expectativas de una habitación con vistas en la parte alta del hotel y nos ha tocado la planta 16 en la planta 31. Tenemos buenas vistas desde la habitación y desde la zona de los ascensores, aunque en la planta 31 como esta el gimnasio y varías zonas comunes, subiremos a la vuelta, que como se hace de noche en seguida, vamos a aprovechar para ir al centro y pasear viendo las luces navideñas. Hemos dejado todo y como no habíamos comido, hemos parado en una pasteleria a tomar algo y ha sido la primera vez que en un negocio no nos podemos comunicar en ingles, pero vamos, nos hemos entendido.
Tal cual estaba organizado, hemos ido andando hasta la zona vieja de Varsovia, en la cual las luces están subvencionadas por dos marcas conocidas de bombones y nos ha resultado curioso.
Hemos paseado por la calle Jerozolimskie en donde hemos comido, hasta la rotonda de Charles de Gaulle y hemos subido por la calle Nowy en la cual hemos podido ver una gran cantidad de antiguos castillos y palacetes que son impresionantes, varias tiendas de lujo y sobre todo, toda la decoración de Navidad. Nos ha llamado la atención que en esta calle hay varios bancos con diferentes sinfonías de Chopin y nuestra sorpresa ha sido que no funcionaban. Calle arriba hemos llegado hasta el Palacio de Varsovia y posteriormente a la plaza mayor donde hay otro mercadillo navideño, este era de comida y estaba alrededor de una pista de hielo. El entorno era súper cuqui y nos apetecía patinar, pero estaba cerrada por malas condiciones atmosféricas (vamos que no hacia frío suficiente). Hemos llegado hasta la Barbacana y nos hemos comprado una chimney, algún recuerdo y por cambiar un poco la temática navideña, hemos decidido entrar al museo de las ilusiones. Lo bueno es que ahí hemos aprovechado a ir al baño y hemos jugado un rato con las ilusiones ópticos.
Pensábamos llegar hasta un parque que hay un espectáculo de luces multimedia con neones, pero nos ha dado pereza.
Para terminar el día hemos vuelto a la plaza Mayor y pensábamos volver al hotel en bus, pero hemos decidido volver andando y disfrutar otra vez de la calle Nowy además de cenar uen uno de los restaurante que habíamos fichado a la ida, que tenía una pierogi en la puerta y es de comida típica. Hemos tenido que esperar un poco, pero en seguida nos han dado mesa y hemos hecho una mini degustación de varios de los platos típico. Las cartas, por suerte, casi todas están en inglés y si algo no lo tenemos muy claro, pues tiramos del traductor y listo.
La cadena de restaurante se llama Zapiecek y estaba todo muy bueno… había turistas, pero también había gente local con crios. La comida en general esta bastante bien de precio, yo diría que hasta barata, pero las bebida son bastante más caras que en España. Aun así, merece la pena.
Al salir del restaurante, hemos vuelto a probar los bancos de Chopin y esta vez, si que funcionaban. Andando, hemos llegado hasta el hotel hotel desde donde se ve el Palacio de la Cultura y la Ciencia, un edificio que fue regalo de la unión soviética y es muy peculiar. A mí, personalmente, me gusta. Además por la noche esta todo iluminado y es muy bonito.
Al llegar al hotel, hemos ido a ver un poco todas las instalaciones, el gimnasio, la sauna, la zona de juegos y desde la planta 31 nos hemos sorprendido de unas vistas espectaculares de la zona del Palacio de la ciencia.
Un día muy completo, así que ducha y a dormir.