Este fin de semana, ha sido un poco diferente de lo habitual… nos toca ir de boda a ¡Burgos!
El viernes, cogimos a los peques del cole y nos pusimos rumbo a la capital para dormir ahí y no tener que madrugar tanto el día de la Boda. Nada más aparcar, los anfitriones vinieron a vernos con una trenza de Burgos que nos alegro la llegada y el paladar.
Dormimos en un park4nigh techado, ya que llovía y nos facilitaba nuestra estancia.
Por la mañana del día siguiente nos pusimos cómodos y fuimos a ver el museo de la evolución ya que la boda era a las 13:00. A las 10:00 ya estábamos listos para visitarlo y estuvimos ahí un par de horas. Las entradas las saquemos ahí, pero he visto que en la web también se pueden sacar de forma anticipada https://www.museoevolucionhumana.com/es/informacion-y-reservas.
Podríamos haber echado la mañana entera ya que es muy interesante y los peques lo estaban disfrutando un montón, pero teníamos que llegar al restaurante y cambiarnos para la Boda.
En la boda lo pasamos muy bien y disfrutamos mucho junto a los novios, su familia y amigos.
Al día siguientes, quedamos en la zona de la catedral para dar un paseo con los peques y despedirnos de los amigos y de los novios. Pero antes de marchas, fuimos todos juntos con los novios a comer a uno de los locales más típicos de Burgos, la cervecería Morito, muy recomendable, bien de precio, comida buena y servicio rápido. Ya después de comer, tocaba despedirse y volver a casa.
Hemos pasado un finde buenísimo, muy variado y hemos estado muy a gusto.