Despertamos en uno de los pueblos más bonitos de Alemania, Sasbachwalden.
Tranquilamente desayunamos, recogimos y fuimos hasta Achern a hacer la compra y poner gasolina. Recogiendo la compra un señor nos recomendó ir al lago de Achersee para estar con los niños y cosas de la van life, modificamos planes. Eso si antes de ir, reciclamos unas botellas y volvimos a comprar unos batidos de chocolate que se nos habían olvidado. En el 2013 estuvimos en Berlin y ya te pagaban por devolver envases y reciclaje y a día de hoy siguen haciéndolo… a España aún no llega, tendremos que esperar.
Quien nos iba a decir que íbamos a estar a 30°C a finales de agosto en Alemania… así que medio refrescados nos dirigimos a Gengenbach y si Sasbachwalden nos pareció bonito, este todavía más. Nos ha enamorado su casco histórico y sus rincones. Hemos disfrutado mucho toda arquitectura y sus rincones.
Al acabar el día hemos ido al sitio más esperado para los peques en este viaje. Nos dirigimos a Rust en donde se encuentra Europa Park, uno de los mejores parque de atracciones de Europa.
Al acercarnos nos ha parecido todo súper organizado y bien señalizado. Nosotros teníamos reservada una parcela en el camping del Parque y en cuando hemos llegado a la barrera (todo super indicado y sin tráfico) había un chico que ha comprobado la reserva y ya nos ha dado un mapa con el número de la parcela. Una vez aparcado teníamos que ir a recepción a por nuestras entradas y como ya estaban pagadas a través de la web, fue llegar y coger. Todo muy bien y súper rápido.
Estuvimos paseando por el camping que está tematizado del farwest. Ademas vimos un espectáculo de rodeo que suelen hacer a última hora de la tarde que nos gustó mucho. Otro día cenaremos en la cantina, pero hoy tocaba cenar en furvi y descansar, que mañana toca madrugar. ¡Ya se nota la emoción y la adrenalina!