Llega el calor y aún no han abierto las piscinas municipales…. así que ¡nos vamos de pocetas!.
Hemos aparcado en Alquezar y hemos disfrutado de las pasarelas, rincones y pocetas del río Vero.
Inicialmente pensábamos acceder a las pocetas a través de una pequeña ruta… pero siempre hay cambios de planes. El bichito pequeño tenía pocas ganas de andar y decidimos acceder a través del acceso de la ruta de las pasarelas.
Para acceder a las pasarelas es recomendable sacar previamente el ticekt sobre todo en temporada alta http://pasarelasdealquezar.com/es_ES. Son 4€/persona, los menores de 11 años acceden gratis y 1€ para los federados de montaña. También se pueden comprar en el ayuntamiento que está casi enfrente del acceso a las pasarelas. De todas formas hay unos chic@s an el acceso para darte todo tipo de información acerca de la ruta.
El primer tramo es de bajada al río. Una vez abajo, antes de comenzar las pasarlas, puedes desviarte a la izquierda para visitar la cueva de picamartillo. Nosotros la fuimos a ver y además fuimos remontando el río alternando río y sendas hasta llegar al puente romano de Villacantal. Comimos y volvimos hasta el inicio de las pasarelas ya que es un recorrido unidireccional y no puedes volver al pueblo por el tramo de bajada.
Tocaba disfrutar de las pasarelas y a los peques les encantaron. A mitad del camino se encuentra el azud, que es un pequeño salto natural de río. Y continúa otro tramo de pasarelas hasta llegar a un mirador donde se puede apreciar la erosión del río y los cañones que ha ido formando a lo largo de los año.
El último tramo… quizás el más duro, es la vuelta al pueblo. Más duro ya que tienes que remontar parte de lo que se baja inicialmente y es un camino con apenas sombra.
El recorrido con la visita a la cueva y las pasarelas está calculado para hacerlo en unas 2 horas. Como nosotros hicimos una extensión y aprovechamos para bañarnos en las pocetas, echamos parte del día.