JAPÓN 2014

Japón… un viaje que he soñado desde niña. Llego el 2013 y dije, ya vale, al año que viene vamos a Japón sí o sí. Casualidades de la vida, decidimos casarnos en el 2014 así que aprovechamos la oportunidad y fue además nuestra Luna de Miel, eso sí, un poco más atípica que las convencionales.

DESTINO

La cultura nipona, siempre me ha gustado mucho. Cuanto más sabía, más quería saber y más ganas me entrabas de visitar el país. Lo veía tan lejano y tan diferente en todos los aspectos que tenía que ir sí o sí como fuera… así que hay va nuestro viaje más especial.

COMPAÑÍA DE VUELO

Hay varias compañías que operan con Japón… (Cuando fuimos nosotros no había vuelo directo desde España con ninguna compañía aérea). De todas las que miramos la que más nos gusto, precio/escala/etc. fue Lufthansa. En principio pensamos en volar con una compañía Turca que era más barata, pero coincidió que había algún conflicto por la zona y no echamos para atrás. Otra de las que barajamos era una rusa, con escala en Moscú y nos planteamos estar ahí unos días, pero como necesitábamos visado al final decidimos ir director y centrarnos en Japón que ya de por si hay mucho que ver. También ofrecían vuelos compañías de los Emiratos, pero también las descartamos.

Una vez elegida la compañía, la verdad que volamos muy bien y súper a gusto. Además como siempre habíamos hecho viajes cortos y low cost nos pareció una maravilla.

Siempre hemos mirado todos los viajes por nuestra cuenta y esta vez no iba a ser menos, eso sí… nos lo curramos, estuvimos muchísimos meses preparándolo para que fuera perfecto. En este caso, conocemos una chica de una agencia de viajes y como decidimos contratar un seguro, lo hicimos con ella y nos sacaron unos billetes combinados de vuelo con la primera estancia en un pack, así nos podía aplicar un descuento. Realmente nos costaba lo mismo a través de ella que por nuestra cuenta y como nunca habíamos mirado un seguro de viajes, nos dejamos aconsejar por ella (Por Europa siempre hemos pedido las tarjetas sanitarias Europeas). Conforme mirábamos Hoteles, hablamos con nuestra amiga a ver si lo podía sacar más barato o no… y así economizábamos un poco. Al final, salvo el pack vuelo+ primer hotel, nosotros pudimos reservas los hoteles a precios más económicos… eso sí, con mucho tiempo y estando muy pendientes a las ofertas.

Bueno, al lio del vuelo. Con Lufthansa genial. Nuestro Vuelo salía de Madrid de la T2 un martes 12 con destino Tokio Haneda y haciendo escala en Frankfurt. El primer vuelo duro aproximadamente 2 hora y media y el segundo casi 11 horas. La escala en Frankfurt no fue muy larga, se nos hizo bastante amena.

A la vuelta la escala la hicimos en Múnich y esta vez los vuelos fueron un pelín más largos. El de Tokio Múnich duro casi 12 horas y el que nos llevaba a Madrid fue de 2 horas y 40 minutos.

De los 4 vuelos, sólo el último tubo un pelín de retraso (creo que unas 2 horas)y nos avisaron con tiempo… así que echamos la ultima cervecita del viaje.

El precio de los 2 billetes fue 1.280€ (640€ billete de ida y vuelta por persona) y teníamos todo incluido, nosotros llevamos:

1 maleta facturada cada uno.

1 mochila tamaño cabina para llevarla encima.

LLEGADA AL AEROPUERTO DE SALIDA

Nuestro vuelo despegaría a las 12:40 desde Madrid, así que echando la cuenta atrás… nos toca madrugar. La noche del 12 aprovechamos y fuimos a Zaragoza a cenar con unos amigos y nos quedamos a dormir en su casa, para no tener que madrugar todavía más. Son los mejores amigos del mundo mundial… Antes de llevarnos a la estación de Delicias para coger el AVE con destino Madrid, nos habían preparado unos súper bocadillos para comer antes de embarcar… (Aun me acuerdo de ese bocadillo de tortilla de patata que nos supo a gloria y que tanto íbamos a echar de menos en nuestro viaje). A lo que vamos, a las 7:05 salía nuestro AVE destino Madrid Atocha, ahí teníamos que coger el cercanías que tiene una frecuencia de unos 30 minutos y te acerca hasta la T4 del aeropuerto. Cómo nosotros embarcábamos en la T2, cogimos el bus que te acerca al resto de terminales para llegar.

A la vuelta… en vez de volver en AVE, elegimos el autobús. En principio es un poco más incomodo pero para nosotros era más adaptable y nos daba más tranquilidad… en principio, si no había retrasos ni complicaciones en los vuelos, llegaríamos sobre las 22:10 de la noche a Madrid. Teníamos dos opciones: volver a la inversa de la llegada con el AVE o volver en autobús. Hay que tener en cuenta que el último cercanías para ir a Atocha sale a las 23:33, a poco que tuviéramos retraso… ya se nos complicaba la vuelta, además si no recuerdo mal, tampoco llegábamos al último AVE. Como ya habíamos estado otras veces en esta situación, para nosotros que vamos hacia el norte, nos resulta más cómoda la vuelta en autobús… y mas depende a qué horas ya que como os he comentado los trenes no operan pero la ruta de autobús si, aunque sea con menor frecuencia. La ruta Madrid-Zaragoza-Barcelona, suele parar en el aeropuerto en la T4 que es donde llegábamos nosotros, con la suerte de que si tienes algún problema, retraso, etc. con el vuelo, puedes cambiar el billete (siempre que haya plazas libres). Por tiempo:

Opción tren: T4 30 min cercanías + tiempo espera + 1h 19 min Ave Zaragoza Delicias.

Opción autobús: T4 – Zaragoza Delicias 3h 45 minutos.

Nosotros sacamos el billete para el viaje a las 00:14. Siempre los sacamos con margen por si hubiera algún retraso para no tener que ir corriendo, además muchas veces si llegas antes de lo previsto tienes la opción (si hay plazas) de adelantar la vuelta. También pensamos que al aterrizar del viaje nos vendría bien estirar las piernas y asimilar la vuelta… Al final el último vuelo se nos retraso y fue llegar a Madrid y coger el autobús camino a casa.

ALOJAMIENTO

Cómo ya he comentado antes, nuestro viaje de novios fue poco convencional, queríamos ver muchas cosas del país, así que estuvimos en un montón de alojamientos diferentes. Primero estuvimos 5 días en Tokio en el Hotel Agora Place Asakusa. Luego, mandamos las maletas a Kioto y nos fuimos de mochileros a Omachi donde dormimos en Kurobe Kanko Hotel, para hacer el Alpine Route. Esta fue nuestra primera toma de contacto con los onsen Japoneses y nos encanto, cogimos también una habitación tradicional con tufones para dormir para probar la experiencia y la verdad que es una maravilla. Nuestro siguiente destino fueron 2 noches en Takayama en Hidatakama Futarishizuka, que era un Ryokan típico también con tufones para dormir, desayuno Japones y disponía de Onsen separados por genero o privado que tenías que reservar. Llegamos a Kioto y nuestras maletas estaban ya esperándonos en nuestra habitación donde nos alojamos 8 noches en un Hotel súper céntrico llamado Mystays Kyoto-Shijo. Al acabar nuestra estancia en Kioto, volvimos a mandar nuestras maletas a Tokio y continuamos descubriendo el país con la mochila. Nuestro siguiente destino fue el monte sagrado de Koyasan donde dormimos en un templo budista llamado Shukubo Koya-san Eko-in. Nos encanto la  experiencia, es un sitio un poco a apartado de lo convencional, pero 100% recomendable. Después de haber disfrutado de este lugar sagrado nos dirigimos a Hiroshima donde hicimos noche en el Urbain Hiroshima Central para visitar la isla de Miyajima con su santuario y su gran Tori. Y ya tocaba ir volviendo otra vez a Tokio para ir acabando el viaje. En Tokio no nos complicamos mucho y volvimos a alojarnos en el mismo hotel ya que estaba bien comunicado y muy bien de precio. Así que al volver a nuestro Hotel de origen, ahí volvían a estar nuestras maletas dispuestas a ser rellenadas con muchos recuerdos, experiencias y algún que otro suvenir.

TRANSLADO DESDE EL AEROPUERTO

Nada más aterrizar en Tokio, ya notas el gran choque cultural de este País. Al ser una gran ciudad tienes muchas opciones para moverte por ella. Nosotros miramos muchísimo y llegamos a la conclusión de que al llegar a Tokio en el aeropuerto teníamos que sacar un par de tarjetas PASMO, que son unas tarjetas prepago y te dan la opción de utilizar muchos de los trenes, metros y autobuses de la ciudad. En nuestro caso, desde el aeropuerto teníamos que coger la línea Keikyu Airport Line que, en unos 40 minutos, nos dejaría a 10 minutos andando de nuestro Hotel en el barrio de Asakusa.

MOVERTE POR  JAPÓN

General:

Unos 3 meses antes de ir a Japón, nosotros compramos el famoso Japan Rail Pass o JRP  desde una web Italiana (nos salía más barato). Nos costó en total 772€ (386€ cada uno). Es un billete que sólo se puede comprar desde fuera de Japón para coger de forma ilimitada todos los trenes de la compañía nipona. Funciona de la siguiente manera: lo compas on line, te lo mandan a casa y luego en Japón lo tienes que validar. Tienes la opción de comprarlo para 7, 14 o 21 días y son días correlativos, así que hay que planificar bien el viaje para sacarle el máximo rendimiento. Con ese pase puedes coger todos los trenes bala del país de forma gratuita (ya los has pagado previamente) pero si tuvieras que sacarte el billete ahí saldría muchísimo más caro.

Luego están las tarjetas de prepago de PASMO y SUICA que las puedes comprar por 2.000 yenes con un deposito de 500 yenes (si la devuelves te lo rembolsan) y vas recargando en las maquinas de las estaciones según necesites. Nosotros sacamos las 2 ya que la PASMO en Kyoto/Hiroshima… no tenía validez y ahí funcionaba la SUICA .

Tokio:

Nuestros días en Tokio lo pasamos combinando la tarjeta prepago PASMO y el JRP. El Pasmo era para movernos por la ciudad y el JRP para movernos fuera de Tokio.

Omachi:

Para llegar a Omachi, cogimos el JRP hasta Matsumoto y ahí mismo se coge un bus que hace ruta por una serie de hoteles desde donde salen las rutas del Alpine Route.

Takayama:

Andando y excursión a Shirakawago.

Kyoto:

Suica, tickets… un lio era. Con buses, solo 2 líneas de metro… andamos bastante la verdad.

Koyasan:

Bus independiente.

Hiroshima:

Metro creo que Suica y luego Miyajima y vuelta tren bala a Tokio

MONEDA

En Japón la única moneda y la oficial es el Yen. Cómo teníamos el viaje tan preparado echamos muchas cuentas del dinero que íbamos a necesitar. Japón es un país muy tradicional en el cual prácticamente todo se paga en efectivo, hasta tienen un ritual a la hora del pago que os explicare posteriormente. Está claro que  en hoteles o sitios más turísticos, si que tienes la opción de pagar con tarjeta, pero no es tan normal como en otros países. Así que nosotros echamos muchas cuentas y buscamos la forma más rentable de obtener el cambio de moneda teniendo en cuenta el coste del cambio de divisa, comisiones y demás… y el sitio que encontramos y recomendaba mucha gente que había estado ahí antes, era una especie de oficina de cambio en Akihabara… oficina, por decir algo, porque cuando llegamos era tipo un bajo súper pequeño con una barra abierto al exterior, sin ningún tipo de mamparas ni nada, donde la gente hacía cola en la calle esperando su turno. Nosotros en España pedimos en nuestro banco 353.09€ (45.000Yenes) más que nada por llevar algo de dinero en efectivo nada más llegar ahí, ya se sabe el por si acaso. Y en Akihabara cambiamos, ahí, a lo loco, en plena calle 1.800€ unos 45.000 Yenes, que según nuestras cuentas era más o menos lo que nos íbamos a gastar en efectivo en entradas, regalos, comida… etc. Viniendo de España y de generación que toco el cambio de pesetas a euros, para saber el precio de primeras y de forma rápida yo utilizaba el mismo sistema pero en vez de pesetas yenes, que costaba algo 1.000 yenes, pues unos 6 euros… luego ya echábamos la cuenta. Tal cual os he contado como la gente cambia el dinero, os podéis imaginar lo seguro que es este país para todo.

DOCUMENTACIÓN

DNI y el carnet de conducir original (cada uno llevamos nuestro DNI encima y el carnet de conducir nos lo intercambiamos). También es necesario el pasaporte y al llegar debes rellenar un documento donde resumen tu estancia y fin del viaje, además de los días que tienes previsto quedarte. En otros viajes llevábamos la tarjeta sanitaria Europea, aquí evidentemente no hace nada, pero sí que sacamos un seguro de viaje para ir más tranquilos.

INTERNET

En Europa, el tema de internet y el teléfono móvil ha ido cambian para mejor poco a poco… La primera vez que fuimos a Escocia, nos comunicábamos vía sms con casa y alguna llamada, previamente habiendo activado el Roaming y echando cuentas, ya que era más barato recibir la llamada que hacerla, esto fue en 2008. El siguiente viaje a Londres fue en 2009 y ya teníamos la opción de contratar paquetes de datos con la propia compañía, a un coste elevado, pero venían muy bien. Y eso sí, sin pasarte porque si no llegaban unas facturas impagables. Por suerte poco a poco ha mejorado tanto la cosa que en Europa ya navegas al mismo nivel que en España y con la misma tarifa.

Para ir a Japón teníamos varias opciones. La primera de todas era contratar una tarifa a través de la compañía española, con poco datos y súper cara ó como vimos a través de muchos foros, comprar una tarjeta prepago Japonesa y ponerla en nuestro móvil durante nuestra estancia. En los Hoteles sí que hay Wifi y muy bien, pero luego para moverte nosotros creíamos fundamental el tener un gran paquete de datos. A través de una web de ahí compramos 2 tarjetas de datos que nos mandaron al primer hotel donde estuvimos alojados y nos funcionaron a la perfección. Nos costaron las 2 tarjetas 63.68€ era para 30 días 1GB, no se podía recargar, pero bueno para estar conectado vía Whatsapp y mandar alguna que otra foto suficiente, el resto lo gestionábamos con los wifis del los Hoteles.

NUESTRO PLANNING:

Día 1. MADRID-TOKYO.

Martes 13… madrugamos mucho y nos llevaron unos amigo a la estación de Delicias para coger el AVE destino Madrid, luego cogimos en Atocha el cercanías y al llegar al aeropuerto, el autobús que conecta las distintas terminales para coger el primer vuelo desde la T2. Cuando llegamos a Frankfurt, antes de coger el segundo vuelo destino Tokio, nos comimos una salchicha… jajaja. Nos gusto mucho la sensación de ir por el aeropuerto sin las maletas… que tranquilidad y a su vez no, ¿las pondrán en el vuelo correcto? Otra novedad con la que nos encontramos es que cuando entramos en el segundo avión, nos llamo la atención que teníamos almohadas y mantitas para el vuelo… es lo que tiene ir siempre en low cost, que estas cosas no se ven… Por cierto en el avión tenías la opción de elegir la comida occidental o la oriental, nosotros al ser 2 cogimos uno de cada y así probamos un poco de todo.

Día 2. TOKIO: ASAKUSA-AKIHABARA.

El vuelo se nos hizo un poco largo, pero vamos es lo que hay… y pensábamos que lo íbamos a llevar peor. Pasamos hasta por la Antártida. Llegamos a Japón y estaba todo súper limpio y muy bien ordenado. Nada más llegar antes de coger las maletas, tienes que rellenar un papel para aduanas donde tienes que indicar por lo menos un sitio donde vas a estar alojado, el dinero que más o menos llevas encima y las cosas de valor, y el número de días que vas a estar en el país. Este papel nos pillo de sorpresa, pero había gente por ahí que nos ayudo a rellenarlo muy amablemente. La gente nos solía preguntar para ayudarnos, incluso antes de acercarnos nosotros y están muy predispuestos a ayudar aunque no te enciendan y escasamente sepan hablar inglés, hacen lo posible y al final más o menos te apañas. Desde el aeropuerto cogimos el JRP, en donde tuvimos que sellarlo la primera vez y empezaba a contar los días de su uso. También compraos la tarjeta PASMO sin problemas y nos montamos en el tren. Cómo estaba con la alergia, tenía moquita y nos llamo la atención que una señora que estaba enfrente se saco una toalla pequeña del bolso para taparse la boca… que cosas. La primera toma de contacto con el país fue genial, esta todo súper bien indicado y llegamos al hotel sin problema. Lo primero que nos llamo la atención que los niños, relativamente pequeños, van solos por la calle. El hotel nos pareció muy bonito, pero un poco pequeña la habitación, de todas formas no era de extrañar, ya que Tokio es de los lugares más poblados del planeta y el metro cuadrado vale su peso en oro. Otra cosa curiosa del Hotel, es que en las habitaciones, dentro de la carpeta donde te ponen la información general, te dicen como debes actuar en caso de terremoto, y en algunos, los baños hacen como “cabinas de seguridad” para tal fin. Una vez medio instalados y asimilado que ya estábamos en tierra nipona decidimos ir a Akihabara, ahí a lo loco, porque de las primeras cosas que teníamos que hacer era cambiar el dinero, ya que salvo las reservas de hoteles y poco mas, casi todo en este país se paga en efectivo… hasta tienen un ritual a la hora de pagar en las tiendas en el que cuentan el dinero que entregas, te hacen la cuenta para la devolución, te preguntan incluso si estás de acuerdo, vuelven a contar delante de ti el dinero que te van a devolver y te lo depositan en una bandeja que está en la zona de pago para este fin haciéndote una reverencia como dándote las gracias por la compra del producto o servicio que has adquirido… es curioso pero muy guay. Paseando por Akihabara, nos dieron una publicidad de un café y decidimos ir. Nos indicaron que el local estaba cogiendo un ascensor dentro de uno de los edificios de la calle principal y que teníamos que subir hasta la plana 4ª o 5ª, ya no me acuerdo. Es curioso porque dentro de los edificios puede pasar que la planta 1º sea una tienda de comic, la 2º una cafetería, la 3º una tienda de ropa… etc. Así que hicimos lo que nos dijeron y al abrirse el ascensor aparecimos en un mini restaurante muy autentico friki Japonés. Nada más entrar tenias que decir lo que ibas a tomar y también tenias que decidir si te ibas a disfrazar, si querías que te imprimieran una foto con la gente que trabajaba ahí, si querías cantar en el mini escenario… bueno, varias opciones de frikientretenimiento. La verdad que fue muy improvisado, pero nos gusto mucho. Como no teníamos mucha hambre, pedimos unos cafés, una tarta para compartir y la foto, claro. Después de show, seguimos paseando por el barrio, entrando en tiendas de comic, de ropa, de todo…. Y lo curioso de Japón es que tanto restaurantes como tiendas, cafés, etc.… están apilados en los edificios así que siempre tienes que ir mirando hacia arriba a ver si hay algún bar o alguna tienda que te llame la atención, aunque por la calle hay muchos relaciones publicas que te ofrecen los flyer de los locales y te indican donde están.  También tuvimos la suerte de poder entrar al edificio de Don Quijote, que es uno de los más típicos de la zona, donde hay una gran variedad de tiendas y en donde dan mini conciertos uno de los grupos más famosos de los adolescentes que se llama Akihabara 48 (AKB48) aunque nosotros el concierto lo omitimos del planning del viaje. A la vuelta al hotel, cenamos en el restaurante del mismo, disfrutando de un plato combinado al más estilo occidental y a dormir, que mañana toca continuar y el día de hoy ha sido largo e intenso aunque las primeras vibraciones han sido brutales, van a ser difícil de olvidar. Hemos podido hacer todo lo que queríamos sin perdernos (cosa importante), llegando a los sitios sin dar vueltas y  a la primera, la gente es muy amable y sí, también muy frikis… este viaje promete. Otra cosa curiosa que hemos podido ver es la entrada a los garajes que aquí no son subterráneos. Lo primero de todo es que si no tienes plaza de garaje comprada o alquilada para aparcar el coche no te dejan comprarte un coche. Una vez que lo tienes, en las ciudades sobre todo, los parking son como bloques de pisos donde almacenan los coches. Lo pones en una plataforma que hay a la entrada y ya lo dejas ahí, te pregunta sobre qué hora lo vas a ir a buscar y ya lo montan en un montacargas tipo ascensor para llevarlo a su plaza.

Día 3. TOKIO: TODAJI TEMPLE- UENO ST-TOKIO ST-PALACIO IMPERIAL-SUMO.

Aunque con un poco de Jet lag… el día promete. Hemos desayunado en el hotel que tiene bufet libre occidental (adaptado), pero tienes leche, zumo, teses, arroz, mini salchichas, mini amburguesas… todo lo necesario para empezar el día con mucha energía. Como tenemos el hotel en el barrio de Asakusa, hemos empezado el día callejeando hasta llegar al uno de los templos budistas más antiguos de Japón Senso-ji ó Todaji temple. La calle principal de acceso está llena de tiendecitas de suvenir, aunque como nosotros hemos madrugado un pelín al llegar aun no estaban abiertas. El recinto que alberga el tempo es asombroso, te olvidas de que están en medio de una gran ciudad y está lleno de zonas con rituales para acceder a él. En las entradas de los templos, suele haber unas fuentes con unos cazos para lavarte primero la mano izquierda, luego la derecha y luego beber un poco de agua. Este primer ritual simboliza que entras al templo limpio para rezar. Hay otra zona donde se puede encender incienso y dejarlo clavado en una arena preparada para tal fin. Según sus creencias a través del humo del incienso es la forma que tienen ellos para “comunicarse con sus ancestros”. Paseando por el barrio ya hemos visto un montón de bicicletas con todas sus versiones; de una plaza, con sillitas de niños delante, detrás, gente mayor en bicicleta, con 2 sillitas de bebe, con paraguas… y hay zonas habilitadas para dejarlas aparcadas y ahí las dejan y sin candado ni nada. Después de terminar nuestra visita por el barrio nos dirigimos a la zona financiera de Tokio y para ello pasamos por 2 de las estaciones más concurridas de la cuidad. Primero fuimos a Ueno Station para coger un tren hasta la estación de Tokio. Hay dos líneas de tren que comunican muy bien los puntos importantes de la ciudad y que puedes utilizar de forma gratuita con tu pasa de JRP nosotros la que utilizábamos era la línea verde Yamamote Line pero la azul también nos acercaba a muchos sitios de los que teníamos en la lista. Ya nos habíamos fijado desde nuestra llegada que esta todo Japón marcado con unas líneas y puntos por las calles con relieve, y hoy por fin hemos visto su finalidad. Toda la ciudad está adaptada para las personas invidentes (puede servir para las despistadas mirando el móvil), en los tramos restos las baldosas tienen relieve de unas líneas y en los puntos conflictivos como puede ser un paso de peatones, hay unos puntitos como se aprecian en las fotos que hemos subido. Para acceder al JRP como tienes un pase diferente, tienes que acceder a través de unas oficinas laterales enseñando el pase sin picar en ningún sitio. La primera vez que coges un tren te lo sellan y a partir de ahí empiezan a contar los días por los que has sacado el billete. Un dato curioso es que en Japón contabilizan los años de manera diferente que en el resto del mundo y en cuanto sellamos nuestro JRP viajamos en el tiempo desde el año 2014 al 2026… Cuando llegamos a Tokio Station, nos llamo mucho la atención la arquitectura con la que está construida, no nos la esperábamos así para nada, pero nos pareció muy bonita. Desde ahí paseamos por la zona financiera que tiene varios rascacielos y en seguida se accede a los jardines imperiales del Palacio. Los jardines son una pasada, autentica obra de arte. Otro dato curioso es que en Japón no suele haber papeleras, así que la basura que generas te la vuelves a llevar a casa o en nuestro caso el hotel y que sólo se puede fumar en los sitios habilitados para este fín. Pero al castillo no se puede acceder ya que la residencia oficial del la familia imperial Japonesa. Se acercaba la hora de comer y decidimos acercarnos a Akihabara para callejear y encontrar un restaurante o algo típico para comer. Y no muy lejos de la calle principal encontramos un sitio que nos llamo la atención. Era el típico bar con las cortinitas japonesas de Ramen en el cual en que en cuanto entrabas, tenias que dirigirte a una máquina expendedora y elegir la comida… tenías la foto, pero con eso nos quedamos. Al final decidimos uno elegir la misma opción que había elegido la anterior persona que era Japonesa y sabia del tema y el otro a pito pito… y más a menos acertamos. Una vez elegido el menú se paga y se imprime un ticket que tienes que presentar al camarero y es cuando te indica la mesa/barra en donde vas a comer, todo esto en japonés. La comida estaba buenísima todo y la experiencia nos encanto, eso sí, aunque Japón hace años que está abierto al turismo no debe de ser muy frecuente ver a Europeos por ahí y de vez en cuando se nos miraban curioseando y un poco extraños o se reían… muy majos. Después de comer, cogimos metro. En los medios de transporte, la gente espera de forma ordenada y siempre dejan salir antes de entrar… ¡siempre! En las estaciones más concurridas tienes indicado en el suelo donde tienes que hacer la fila para coger el tren y es curioso que hay como 3 filas; la central que es la que tienes que dejar libre para que la gente salga y 2  a los lados que en donde espera la gente para entrar, sin empujar, respetando el espacio, de forma súper ordenada. La siguiente actividad nipona era ver un campeonato de Sumo… coincidió que esos días hacían uno en Tokio y no nos lo queríamos perder. Nos lo hemos pasado muy bien. Los luchadores de sumo son tratados como héroes locales y toda la competición está llena de rituales. Pasamos una tarde diferente. Al volver al hotel caminamos un poco más por el barrio y pudimos ver de más cerca el Tokio Skytree ya que lo vemos desde la ventana de la habitación. Nos está gustando mucho todo y el barrio también es muy tranquilo y nos ha llamado la atención lo fácil que nos está resultando movernos por aquí… sí que es verdad que todo está en Japonés, pero teniendo internet con google maps que te aparecen hasta las frecuencias de los trenes/metros, es una maravilla. Y como la puntualidad nipona es brutal, si google te dice que tienes que coger el tren de la línea x…. a las 11:23, si llega un tren a esa hora ya puedes subirte bien tranquilo que seguro que aciertas… ya os digo que no nos perdimos ninguna vez y cogimos muchos transportes y todo por libre. Antes de cenar pasamos por un súper para comprar un poco de comida de ataque y alguna que otra cosa curiosa y vimos que vendían vino y sangría de España. Como anécdota del día, cuando llegamos al barrio decidimos ir a cenar algo autentico tranquilamente… y nos metimos en un restaurante chino… nada más entrar la chica nos vio y nos dice chino… no japonés, jajaja nos echamos a reír pero decidimos cenamos igual, eso sí, nada que ver con los chinos de España.

Día 4. TOKIO-HAKONE-MONTE FUJI- TOKIO.

Hoy hemos decidido ir a ver el Monte Fuji… dentro de los días que vamos a estar en Tokio hemos hecho unos planes con opción a cambio en función del tiempo y como hoy parece que va a hacer bueno, allá vamos a visitar Hakone y el monte Fuji, unos de los emblemas de Japón. Para llegar al inicio de la ruta de hoy, hemos cogido 1 metro, 2 cercanías, 1 tren bala (que ya teníamos ganas de probarlos) y otro trenecito para llegar al sitio de salida. Comenzamos el Tour cogiendo un autobús que no va a acercar al lago Ashi, donde puedes pasear por un mini bosque de cedros milenarios por el cual pasa una de las rutas sagradas de peregrinación del país y acceder a unos jardines con un mirador para contemplar de lejos la montaña y el lago (pillamos el día bueno, pero nublado, así que se veía muy poquito y muy lejos, a ver si mejora el día). Cosas curiosas que vamos viendo… una monja (al estilo de España) Japonesa, hemos probado la fanta con sabor a uva que esta buenísima y hemos mantenido una curiosa conversación con una señora Japonesa que no hemos entendido nada pero nos lo hemos pasado muy bien. La siguiente actividad del día era cruzar el lago Ashi en un barco estilo pirata y contemplar uno de los toris del lago. En la zona del embarcadero, estaba recreado un antiguo paso fronterizo en el cual podías imaginarte los antiguos samuráis y peregrinos pasando por ahí y algún que otro ninja escondido. Al desembarcar hay un restaurante con vista al lago, en el cual teníamos previsto comer. Aquí nos encontramos con otro sistema curioso que hasta entonces no habíamos visto en ningún otro restaurante y muy  útil. Nada más llegar elegimos el menú, lo pagamos y nos dieron un aparato para avisarnos cuando nuestra comida estuviera lista. El en momento que pita, ya puedes ir a por tu menú. La comida aquí… bueno, al no estar el menú traducido al inglés a veces te equivocas al pedir, es un riesgo que hay que asumir. Después de comer hemos ido al baño y los baños incluso en los sitios públicos están súper limpios, tiene los asientos calefactados y con opción a regular el calor, en algunos caso con música, también regulable, los famosos chorritos de agua también son regulables en intensidad, vamos… es otro nivel.  Ahora nos toca coger un telecabina y esta vez sí que hemos podido disfrutar de las vistas del Monte Fuji, la verdad que aunque seguía el día un poco nublado, es impresionante. Arriba hemos estado un rato contemplando las vistas y haciendo fotos a ver si podíamos sacar alguna en condiciones, ya que teníamos el sol enfrente y las condiciones atmosféricas no eran las perfectas, pero bueno algo ha salido y disfrutar, lo hemos disfrutado. En esta parte de la excursión hemos comprado algún regalito y unos huevos negros, realmente son huevos normales de gallina pero que se cuecen metiéndolos en unas jaulas o redes en las aguas sulfurosas del valle. El Monte Fuji es un volcán que aun tiene actividad pero con poco riesgo de erupción, aunque en esta zona se puede ver como por algún lado de la montaña sale un humo procedente de este. Para terminar el Tour, hemos tenido que coger el último funicular hasta la estación de tren para hacer la vuelta Tokio. El tren que nos tocaba coger ha hecho una maniobra un poco extraña y hemos debido de poner alguna cara rara que una señora, sin preguntarle, nos ha explicado en japonés como que el tren tenía que ir hacia un sitio y volver (como si hubiera un cruce o cambio de vías) pero que todo estaba bien. Cuando ha llegado su parada, se ha acercado a nosotros y se ha despedido súper amable, cada vez nos enamoramos más del país. Otra cosa súper curiosa que nos ha pasado en este mismo tres es que hemos coincidido con un grupo de niñas pequeñas que volvían del cole con su monitora. Fue muy curioso porque iban vestidas igual que en los dibujos de anime, todas iguales con su uniforme azul marino, su sombrero, su cartera, etc. Y cuando han entrado la monitoras les ha indicado donde se tenían que sentar y a una de ellas le indicaba que se tenía que sentar al lado de nosotros, y la niña no quería, le daba vergüenza… igual no habían visto en su vida a un occidental, porque todas se nos miraban como si fuéramos azules o lleváramos monos en la cabeza… jajaja. La monitora parecida que les explicaba la situación y se nos miraba tipo cómplice y nosotros las saludábamos con la mano, ellas se tapaban y se reían… fue un momento muy bonito y muy curioso. Al volver, en Tokio station, había muchísimas gente, pero es una pasado lo ordena y respetuosa que es esta sociedad, hasta que no estás ahí no te lo puede ni imaginar al nivel que llegan. Todos esperan su turno en orden, es sus filas, cediendo el paso, respetando espacio vital… para verlo. Al llegar al hotel fuimos a cenar en el restaurante del hotel y justo esa noche descansaban, así que salimos a la calle (una servidora en pijama)  y justo en frente había un restaurante y ahí cenamos. Es una maravilla ir a los restaurantes Japoneses, ya que si no te entiendes, a una mala como en casi todos tienen sus platos expuestos en el exterior, puedes indicarle al camarero con el dedo el que más te ha gustado. Los platos expuestos no son de verdad, sino que son una réplica. Hay todo un negocio detrás de esta extraña tradición para crear platos y elementos que parezcan reales a la vista pero que no lo son.  Así de esta extraña forma acabo el día de hoy repleto de momentos y anécdotas, pero la mejor es que en una de las estación cuando estábamos sellando el JRP una pareja que tampoco era japonesa, me pregunto algo a mí pensando que era Japonesa… en fin. Otra cosa curiosa es que cuando el tren cambia de dirección tienen un sistema en los asientos para darles la vuelta y así siempre ir en dirección a la marcha. El último dato curioso de hoy es que en Japón no tienen piso 0 ó planta baja, ellos directamente la planta de la calle es la planta 1.Mañana más.

Día 5. TOKIO: ASAKUSA-SUMIDA RIVER-ROPPONGI-SHIBUYA.

Hoy nos hemos despertado un poco sobresaltados con sonidos de GONS… bajamos a desayunar y gente vestida igual con un traje tradicional todos iguales ¿Qué está pasando? Pues resulta que es fiesta en el barrio concretamente el Festival de Asakusa. En cuanto nos hemos enterado nos ha pico más aun la curiosidad… así que hemos ido corriendo a desayunar con la sorpresa de que en nuestro hotel había desayunando gente que iba a participar en el evento. Iban como por grupos de diferentes colores pero todos con la misma estética, en la parte de arriba llevaban un medio kimono colorido atado con un cinturón y en la parte de abajo era tipo un tanga de los de sumo, donde alguno se tapaba el culo con el kimono u otra cosa para tal fin y otros no… dato curioso es que solo había hombres vestidos de esa forma. Hoy no pensábamos estar mucho por la zona del hotel, pero hemos disfrutado muchísimo viendo este evento y viviendo de primera mano algo improvisado de esta cultura que nunca deja de sorprendernos. Callejeando hemos encontrado un curioso parque de bicicletas y hemos apreciado la locura de tendido eléctrico que tienen, lo tienen visto por el tema de los terremotos, ya que así si la tierra se mueve el cable también, si estuviera enterrado, posiblemente se rompería. Cuando terminamos con nuestra vuelta improvisada nos dirigimos hacia el muelle para hacer un mini crucero por el rio Sumida y para en Hinode Park (nos costó unos 1000 yenes, hay varias opciones y empresas y nosotros lo teníamos apuntado en gastos de transporte en general), que es un jardín muy bien cuidado y conservado cerca de otra de las zonas financieras de la ciudad y muy recomendable su visita. Durante nuestro paseo nos encontramos con la segunda sorpresa del día. Un reportaje de bodas en el parque de unos recién casados. Hasta las fotos de bodas son cuidadas al máximo detalle y hay una señora exclusivamente para colocar de una forma perfecta el vestido de la novia, que en muchos casos son alquilados por el gran coste de estos suponen debido a su composición y trabajo a la hora de elaborarlos. Desde Hinode Park decidimos callejear hasta Roppongi y hemos acertado. Calles típicas para perderte, sin turistas, con una belleza autentica y además nos hemos desviado un poco en nuestro recorrido para ver desde abajo la torre de Tokio que es muy parecida estructuralmente a la torre Eiffel de Paris y al igual que esta uno de los emblemas de la ciudad. Curiosidad del día es que hemos vista unas gasolineras, hasta ahí bien, pero lo curioso es que las mangueras caen de la estructura de arriba para aprovechar el espacio. Después de una larga caminata y haber llegado a destino Roppongi, antes de acceder al interior de edificio decidimos descansar un poco en las afueras de este en unos banquitos y observar a la gente. Nada más sentarnos ha pasado un señor con su perro y este ha hecho pipi… y de una forma 100% natural, en cuanto ha acabado el perro de hacer sus necesidades el dueño ha sacado un spray con un producto especial para eliminar el rastro… nos llevan años luz en muchas cosas… Una vez recargado un pelín las pilas, hemos subido al edificio de Roppingi y hemos comido en el piso 54. Hemos tenido mucha suerte porque estaba el día súper despejado y teníamos unas vistas impresionantes de toda la ciudad… y ya que estábamos ahí hemos subido hasta arriba del todo donde está el helipuerto del edificio. Y como no, las vistas mejoraban bastante. Estando arriba hemos notado como se movía el edificio, suponemos que del aire… pero cualquier cosa podría ser ya que construyen de tal forma que los edificios puedan moverse en caso de terremotos para absorber mejor las vibraciones. Apurando Roppongi hemos ido a por la foto de la araña que hay en el exterior y nos hemos preparado para ir al punto más transitado del planeta…. Shibuya. Ya desde la propia estación se puede contemplar el gran paso de peatones y con mil ganas de bajar hemos estado conteniéndonos, contemplándolo y gravando algún video, ya que aquí las estaciones son tan grandes y con tantas entradas/salidas que es prácticamente imposible de pasar dos veces por el mismo sitio… algunas son tan grandes y tan transitadas que dentro de las estaciones de metro tienes tiendas, restaurantes y de todo, te da la sensación de estar en un hormiguero y no tener la necesidad de salir a comer ni nada a la superficie. Dicho esto…. Shibuya, here we go!!! En cuanto salimos de la estación, lo primero de todo fuimos a ver a Hachico, que es una estatua situada entre la estación y el paso de peatones donde hay una gran cola para sacarse una foto con él, pero la historia que acarrea merecía la pena. Hecha la foto, nos dispusimos a cruzar el paso de peatones no una, ni dos, ni tres… igual cruzamos 20 veces, por un lado, en diagonal, por otro… y lo más curioso de todo es que entre tanta gente y con lo caótico que se ve desde afuera, es súper fácil cruzar e imposible chocar con ninguno… los japoneses tienen un sensor que los rodea que nunca invaden el espacio vital del resto de las personas, es algo difícil de explicar, hay que vivirlo. Cuando nos cansamos de hacer el canelo… decidimos adentrarnos en el barrio. Hay unos edificios destinados al ocio que los encuentras por todas partes y son muy curiosos… en la planta baja suele haber maquinas tipo recreativas de gancho, conformo vas subiendo cada planta tiene una temática diferente, una o dos plantas más suelen estar llenas de las maquinas recreativas de toda vida que te puedes encontrar por todos sitios con juegos arcade vintage, de Dragon ball, streis figere, etc.…. Otra de las plantas está destinada a un juego de bolitas típico de Japón que se llama Pachinko. Esta planta son pasillos llenos de la misma máquina de forma repetida con un sonido bastante molesto y peculiar de dichas bolitas…. Es bastante curioso y además está totalmente prohibido gravar y hacer fotos en este tipo de edificios. En otra de las plantas puedes encontrar ropa cosplay y sexshop… tienen ahí una cultura sexual un tanto extraña… y por último tienen una planta muy curiosa llena de fotomatones para hacerte fotos con las amigas… y puntualizo, aquí solo pueden entrar chicas o si entra algún chico tienen que ir acompañado de una amiga, los chicos no pueden entrar ni solos ni en grupo de amigos. En algunos casos en la entrada de la plata, hay como un mostrador donde puedes alquilar ropa cosplay para tu sesión de fotos… nosotros entramos con nuestra ropa. Y luego tienes que elegir entre las muchas maquinitas para hacerte la foto… Pros: mola mucho, es una experiencia muy friki. Ya que cuando estas dentro te dicen cómo te tienes que poner, las poses, etc. Contras: que esta todo en Japonés y lo tienes que hacer tan rápido que no te da tiempo de asimilar ni lo que has hecho ni nada… pero es muy divertido. En principio el funcionamiento seria que tienes que elegir el número de personas que van a participar en la foto, la temática (amor, cumpleaños, animales….), los fondos… luego cuando acabas las fotos las tienes que retocar poniendo sellos, dibujos, mensajes… lo que se te ocurra y cuando consigues darle al botón de finalizar tienes que salir y al rato te salen las todos por un lateral, con unos ojazos que para que… tienen obsesión por los ojos grandes y automáticamente en estos sitios te agrandan los ojos. Dicho esto y después de haber moneado un montón fuimos a cenar por la zona en un restaurante típico haciendo un poco hora para dar un paseo por las calles donde se encuentran los love hotel. En nuestro caso no reservamos ninguno pero estuvimos viendo los carteles y los neones que tienen por afuera. De vuelta a casa, bueno al hotel, vimos unos Rockabily, se nota que es sábado…

Día 6. TOKIO: HARAJUKU-YOYOGI PARK. TOKIO-YOKOHAMA-TOKIO.

Buenos días… hoy el día promete. Hemos quedado en Yoyogi Park con unos amigos que conocimos en Glasgow. ¿Y porque en Yoyogi? Pues resulta que los domingo se reúnen en este parque todos los cosplayer a pasar el día. Nada más llegar a Harajuku nos ha sorprendido que no había ningún cosplayer, pero hemos pensado que igual era un poco pronto así que hemos decidido dar un paseo por el parque de Yoyogi y hacer tiempo hasta que llegaran nuestros amigos. A la hora acordada los hemos ido a recibirlos a la estación de tren, teníamos muchas ganas de verlos y poder pasar un buen rato juntos. Ya con los mejores guias del viaje, hemos paseado por Takeshita Street y las calles del alrededor. Takeshita Street está llena de tiendas de todo tipo, pero es conocida por tener sobre todo tiendas de ropa cosplay. Yo me compre unos calcetines. Hemos paseado por la zona y nos han invitado a comer en un restaurante típico pero adaptado a occidentales que estaba dentro de un centro comercial. La comida estaba buenísima y hablando sobre que hoy pensábamos ver a la gente disfrazada por la zona, han mirado por internet y resulta que había una quedada en Yokoyama, así que después de comer hemos cogido un tren y hemos ido a ahí. En principio si que pensábamos ir a Yokoyama, pero al final con todo lo que queríamos hacer lo tuvimos que descartar del planning inicial, pero era nuestro destino visitarla… A nuestros amigos les llamo la atención que nosotros pudiéramos montar en los trenes balas con el JRP y con esos precios, ellos no lo suelen utilizar por el coste elevado que tiene para los Japoneses, si no les queda otra o puntualmente si que lo utilizan pero de normal no. Ahí de camino a Yokoyama comprobamos aun más lo limpios y meticulosos que son los Japoneses en todos los sitios… resulta que nuestros amigos tienen un niño pequeño y a este se le callo un caramelo en el tren, con unos reflejos de superdad el padre lo cogió al vuelo antes de que tocara el suelo y se lo metió al bolsillo. Dato curioso es que esta todo súper limpio y no suelen tener papeleras como en otros países, por seguridad las prohibieron. Todo el mundo se lleva su basura para casa. Otra anécdota del mismo día pero relacionada es que vimos como a una chica se le caía un pañuelo de papel al suelo, ni que decir que se agacho rapidísimo y lo cogió mirándose hacia todos lados como pensando… por favor que no me haya visto nadie. Volviendo a nuestro día friki… paseamos por la bahía de Yokoyama que nos gusto mucho y a lo largo de la bahía y en un pabellón habilitado estaban ahí nuestros buscados cosplays, ¡Bien! Disfrutamos mucho y cómo íbamos con autóctonos nos decían cosas e incluso nuestros amigos hablaban con ellos para hacernos algunas fotos… había algún grupo que no quería que les hicieras fotos y nosotros respetábamos su decisión sus motivos tendrían. Fue una gran tarde. Antes de volver a Tokio entramos en un centro comercial a una tienda friki de cosas de Dragon Ball y Naruto y compramos alguna cosa también. Después nos despedimos, fue muy triste porque lo habíamos pasado muy bien, pero íbamos a intentar volver a quedar al final de viaje, estaríamos en contacto. Ahí en la estación nos despedimos y partimos cada uno para nuestro lado… al llegar al hotel hemos puesto la tele a ver qué se ve… y había hasta clases de matemáticas explicando cómo se hacían las matrices.

Día 7. TOKIO-OMACHI.

Hemos desayunado, hemos hecho el check out y nos hemos despedido del hotel y de nuestras maletes que las hemos mandado camino de Kyoto… comienza la aventura. Hoy ha sido un día de trenes y más trenes hasta llegar a Omachi Spa, que es el sitio perfecto hacer el Alpin Route y poder cruzar los Alpes Japoneses. Nada más entrar al hotel nos han acompañado a la habitación y es súper bonita ¡Ahora si que estamos en el Japón tradicional! Nos han dejado unos yukatas, que son como unos kimonos de estar por casa, para podértelos poner todo el tiempo que estas ahí en el hotel. En la habitación teníamos para hacernos unos tés y unas habas negras tipo snack. Nos comentaron que los tufones (camas japonesas) las preparan cuando vamos a cenar. Después de prepararnos el té y disfrutar de la habitación y las vistas que tiene… hemos ido a probar los onsen, eso sí separados. Son una maravilla, hemos salido como nuevos. Y como no para acceder también hay que hacer una serie de rituales. Lo primero de todo, nada más entrar tienes unas taquillas o unas cestitas en donde dejas toda la ropa y pertenencias y te pones la toalla. En algunos tienes bascula para pesarte… pero eso va al margen del ritual. Luego te tienes que duchar… y hay unas cuantas duchas seguidas separadas como con unos tabiquillos pero abiertas con un taburete y jabones. En teoría te mojas con la alcachofa, luego te enjabonas tranquilamente sentado en el taburete y por ultimo te aclaras, bien con la cucha o llenándote unos cubos. Una vez listo ya estás listo para meterte en el Onsen en pelotillas… son como unas piscinas interiores de aguas térmales calientes donde puedes estar el tiempo que quieras… mientras estas ahí puede ser que te baje la tensión, entonces o bien alternas con unas bañeras de agua fría para contrastar temperatura, o te vuelves a dar un agua en la zona de la ducha o el nivel pro es llevar una toalla pequeña y colocarla en la zona de la cabeza. Cuando ya te has relajado por completo, sales, te secas y te vistes. En algunos sitios (como en este hotel que era ya de nivel) tienes secador de pelo, cremas, colonia… etc. Nota, yo tengo un tatú pequeño en la espalda y no tuve ningún día ningún problema. Sí que es verdad que en los más tradicionales están prohibidos, ya que antiguamente si llevabas un tatuaje significaba que pertenecías a la mafia Japonesa y por eso están mal vistos. También es verdad que si vas a los de los hoteles donde suelen ser frecuentados por turistas y se te ve en la cara que no es japonés tampoco te dicen nada, ya que poco a poco van siendo más frecuentes. También es verdad que por si acaso yo utilizaba el sistema me pongo la toalla colgada en el hombro por si acaso en las zonas donde había más gente y dentro del Onsen jugaba un poco al que no tuviera a nadie detrás. También me compre por si acaso tiritas acuáticas para taparlo, pero no las llegue a utilizar. Una vez relajados fuimos a la habitación para prepararnos para la hora de cenar y vimos un poco de sumo… para mantener el nivel de frikismo. El restaurante era tipo buffet libre y tenían muchas opciones para comer desde lo más japonés a cosas bastante continentales. Cenamos muy bien, pero también cogimos un olor a fritanga bueno… al llegar a la habitación ya teníamos las camas preparadas, así que a dormir que mañana toca madrugar y mucho.

Día 8. OMACHI-ALPINE ROUTE-TAKAYAMA.

Menuda madrugada… ¡Qué sueño! Desayunamos súper rápido y hacemos el check out, comienza el Alpine Route. Para hacer esta ruta hay 3 opciones: hacerla en una dirección (da igual que la hagas de Ogizawa a Tateyama o viceversa), hacer desde Tateyama un tour de ida y vuelta hasta la presa, o hacer desde Ogizawa un tour de ida y vuelta hasta Murodo. La verdad que parece un poco locura pero está todo muy bien indicado hasta en los tiempos y frecuencias de los distintos transportes que coges en la ruta. A lo largo del recorrido hay bares/restaurantes para tomar algo, tiendas de suvenirs, baños, etc… nosotros la opción que hicimos fue la de 1 way desde Ogizawa hasta Tateyama. Nada más salir del hotel teníamos que coger el primer autobús, que es un bus local que te acerca hsta el comienzo de ruta y nos costo unos 40 min. Al entrar fuimos a pagar y nos dijeron que se pagaba al bajar. Los paisajes que vamos viendo nos encantan aunque pillamos algún tramo en obras, los semáforos son rojos y azules (en vez de verdes).  En Ogizawa, cogimos como una especie de tranvía que va por un túnel y te acerca hasta la presa de Kurobe (16 minutos). En la presa estuvimos un rato contemplando la gran obra que hay ahí construida y tras cruzar la presa a pie (unos 15 minutos), llegamos a la estación de Kurobeko para coger un funicular (5 minutos). Hicimos otra mini parada y cogimos un telecabina (7 minutos) para llegar al punto más alto de la ruta 3015 m y el punto más esperado, las grandes paredes de nieve amontonadas a los lados de la carretera. Son una pasada, cuando fuimos nosotros no era de los espesores más grandes y había 13 metros… además en los alrededores de la carretera hay también tipo laberintos hechos con la nieve y en las paredes la gente suele dibujar (bastante bien por cierto) y poner mensajes. Nosotros lo intentamos pero con poner nuestro nombre ya era suficiente, parecía fácil dibujar en la nieve, pero no lo es. Después de jugar y disfrutar mucho de nuestro día de nieve, tocaba ir pensando en bajar… así que fuimos a buscar nuestro autobús de bajada hacia Tateyama y continuar con el monta desmonta de la ruta. En ese autobús nos lo pasamos muy bien porque una señora se puso a cantar canciones típicas japonesas y la gente del autobús le seguía… algo un poco curioso ( en este autobús estuvimos 20 minutos). Después del gran Show llegamos a Midagahara donde hicimos una minipara, ya que es una zona de Onsen y aguas termanales y hay gente que se aloja en estos hoteles. Continuamos 30 minutos más hasta Bijodaira y ahí ya acabamos con el último medio de transporte de la ruta, un funicular que en 7 minutos nos dejaría en Tateyama. El día en sí nos gusto muchísimo, hemos disfrutado mucho los paisajes y a la vez nos ha dado pena de no poder haber estado más, hacer alguna ruta o algo, pero bueno el tiempo es el que hay y ya hemos intentado exprimirlo al máximo. Una vez en Tateyama ya nos hemos relajado un poco, ya que nuestro día de viaje no termina aquí y teníamos que llegar aquí antes de una hora determinada para cuadrar el resto de trenes y llegar a dormir a Takayama. Eso sí cuando hemos llegado lo primero que hemos hecho ha sido pedir un buen tazón de Ramen y para nuestra sorpresa esté sí que estaba súper bueno y es primero que tomamos que no sabe a pescado. Ya con las pilar recargadas y el estomago lleno retomamos el día. Fuimos a sacar los billetes para ir a Toyama y menos mal que se nos ha acercado el revisor y nos ha ayudado porque la maquina sólo estaba en Japonés… pero vamos la gente esta súper predispuesta a ayudar, es una maravilla. En Toyama hemos cambiado de tren hasta Takayama y el viaje, todo los paisajes nos llaman la atención son impresionantes. Y por fin llegamos a Takayama, un pueblo que típico tradicional que conserva la arquitectura de la época y parece que estas dentro de un manga ninja… nos está enamorando y no hemos hecho más que llegar. Hemos hecho el check in y aunque estamos muy cansados, no podemos parar de hacer cosas… nos pica demasiado la curiosidad, eso sí en el hotel hay Onsen y hemos reservado uno privado para poder disfrutarlo juntos después de cenar. Dejamos las mochilas, nos aseamos y fuimos a disfrutar del pueblo callejeando, nos está gustando demasiado… y callejeando decidimos meternos en un sitio que parecía un restaurante y acertamos, así que ahí cenamos. Había un grupo de japoneses cenado ahí también y de vez en cuando se nos miraban y se reían, de echo porque nos sacaron una carta en ingles, porque ya estábamos pensando que nos habíamos colado en alguna casa o local social… y fue ahí donde probamos la famosa carne de ternera de kobe hecha sobre unas hojas al estilo tradicional (se podría comparar como cuando aquí haces el chuletón a la piedra). Una cena deliciosa… y nos toca volver al hotel ponernos los yukatas e ir al Onsen… que era abierto al exterior y teníamos unas vistas impresionantes de Takayama desde ahí. Dato curioso del hotel es que sólo hablaba Inglés el hijo de la familia que lo regentaba y en cuanto nos venía nos decían: One moment, please! Y salía el hijo… jajaja.

Día 9. TAKAYAMA-SHIRAKAWAGO-TAKAYAMA.

Como estáis comprobando nuestra luna de miel está siendo de lo más original, atípica y pintoresca y hoy no podía ser menos… Hoy tenemos contratado una excursión para ir a ver los pueblos más pintorescos de Japón que parecen sacados de un cuento, con la arquitectura más antigua conservada en el país. Fuimos con excursión organizada porque si no tienes coche es prácticamente imposible visitarlos. Justo cuando íbamos a salir a desayunar, ya nos venían a buscar los del hotel ya que tenías que decir a qué hora querías desayunar y al pasábamos de 2 minutos ya pensaban que nos había pasado algo. El desayuno es 100% japonés (horrible para los raritos como yo y que somos muy de café… aunque mi pareja se puso las botas). Pensaba sacarme un café con leche al llegar a la estación pero como nos hemos levantado más justos y estamos yendo corriendo a todos lados, pues no me ha dado tiempo… llegamos a la estación 5 minutos antes de la hora de salida, pero ya teníamos a todo el grupo esperándonos en el autobús para comenzar la ruta, así que me pareció mal sacarme el café… (conclusión de la mañana, que comienzo el día sin desayunar y de mala leche). En el primer pueblo que hemos llegado ya he podido desayunar… benditos Japoneses que tienen en todos los lados maquinas de expendedoras de bebidas tanto frías como calientes, me encanta, hoy me han salvado la mañana… jajaja. Estos pueblos los tienen como pueblos museos y escasamente vive gente, están orientados 100% al turismo y en cada casita tienes algo diferente. En una que entramos nosotros había un museo con cosas tradicionales y los señores que estaban ahí nos enseñaron a usar algún instrumento y nos colocaban para hacernos ellos mismo la foto para que la tuviéramos de recuerdo, son más majos…. También tenían katanas de verdad… y también nos la dejaron para hacernos fotos. Otras casas eran tiendas de suvenirs, ya que es una sociedad muy consumista. En otras de ellas podías comprobar la arquitectura interior y el estilo de vida que llevaban antes. Toda la estructura esté hecha a base de madera y bambú y los tejados simplemente son de paja, con un gran grosor y que para conservarlos tienen que cambiar cada cierto tiempo. Continuamos el tour y vamos a una zona alta preparada para la foto y poder contemplar el pueblo de Shirakawago… también hay un restaurante donde nos dieron de comer antes de bajar al pueblo, también comida típica japonesa. Después de comer nos bajaron al pueblo y nos dieron tiempo libre para disfrutarlos… y tuvimos suerte que nos dieron un descuento para comprarnos un helado de postre. Así que nosotros  lo primero al helado. Llegamos al sitio de los helados y nos encontramos con los sabores más raros de la historia del helado. Nosotros cogimos los mas normalitos y fueron de sake y te verde, así que imaginaros el resto. Hemos dado un paseo por el pueblo que es muy bonito y pintoresco y está lleno de turistas, en su gran mayoría chinos mal educados (ya los sabemos diferenciar). A la vuelta a Takayama nos hemos ido a comer algo que yo tenía mucha hambre… ahora puntualizo. La comida Japonesa esta buena, tiene sabores diferentes, pero esta buena. Mi marido se come todo, pero todo. Hasta el punto de que hoy comiendo en Shirakawago nos han explicado que hay un alga que ponen en algunos platos de forma decorativas y hasta eso se comía. Luego claro yo, que soy más rarita con las comidas en general, pues no me gusta es pescado y menos para desayunar. También soy más reacia aprobar cosas nuevas, aunque al final lo pruebo aunque no me lo coma, entonces todo se me junta… Conclusión cuanto más autentico más hambre… jajaja. En Takayama fuimos a tomas algo y a comprar comida para llegar para que no nos vuelva a pasar. Cuando salimos de la cafetería la chica que trabajaba ahí salió corriendo detrás de nosotros… ¡Sumimashen!  ¡Sumimashen!  Y resulto que nos habíamos olvidado la cámara de fotos… si es que son una pasada de sociedad, supongo que tendrán sus cosas malas como todos. Llegaba la hora de cenar y con el día que llevábamos de comidas yo estaba un poco desanimada, pero el karma me compenso… ¡Hay un restaurante Español en Takayama! Casi lloro y todo de la emoción. Y decimos ya veras, luego seguro que no es lo que pensamos… pero nada más entrar en la barra del bar estaba la pata de jamón en su jamonero ¡Bien! La carta estaba bastante adaptada, cenamos longaniza con puré, pollo, patatas fritas con sal, pan, cerveza y coulants de chocolate con helado de vainilla… que bien hemos cenando después de tantos días aquí. Para acabar el día un Onsen y a dormir.

Día 10. TAKAYAMA-KIOTO.

Hoy nos despedimos de Takayama. Pero antes toca ir a desayunar… ahí, el arroz esta buenísimo y hoy hemos tenido suerte que había un tipo de jamón york y las tortillas dulces (que son como tortillas francesas pero en vez de sal tienen sabor dulce… pero están buenas) y la sopa de miso hoy también estaba mejor que ayer. Aunque sea rarita fue un sitio precioso para estar, la habitación, los Onsen, el sitio donde desayunábamos, hasta el pasillo del hotel que estaba lleno de comics de todo tipo que podías coger para leer, si sabes japonés…jajaja. Una vez hecho el check out, nos hemos ido a dar una vuelta por la zona de los templos, que hay un montón y están muy bien conservados. Para dar tiempo y porque nos enamoramos de los yukatas… nos hemos ido a comprar uno. En la tienda me lo han probado y me han explicado cómo se ponía… hay muchos tipos de yukatas y tienen una gran variedad de precio en función de la tela y de los eventos para el cual lo quieres utilizar. Con nuestros Yukatas comprados, nos dirigimos hacia la estación de tren con destino Kioto haciendo trasbordo en Nagoya, pero antes teníamos que prepararnos unos bocadillos con lo que habías comprado el día anterior. Conseguimos pan, tomates, tortilla y una especie de jamón serrano. Los estábamos preparando en la estación y la gente se nos miraba de forma muy curiosa, pero iban a estar deliciosos. Es que ellos son más de bento preparado, que por cierto puedes comprarlos en todas estaciones. Llegamos a Tokio y en principio pensábamos cenar en el hotel para no salir ya que estábamos un poco cansados del viaje y mientras estábamos hablando con la recepcionista en ingles (todo un lujo) en vez de tomorrow nos ha dicho mañana (primeras palabras y creo que únicas que escuchamos en español en todo el viaje) sabia Español, pero nos entendíamos mejor en ingles. A lo que íbamos, que para hoy no había sitio en el restaurante, así que nos dio las llaves de la habitación y subimos para descansar, pensar que íbamos a hacer y comprobar si habían llegado las maletas… y si ¡Ahí estaban! Qué maravilla de servicio. Hemos descansado un poco y dado una vuelta por el hotel a ver que tenía, luego se acercaba la hora de la cena y fuimos a ver si encontrábamos algo, pero estábamos tan cansado que decidimos compara en el súper de abajo que es un Family Market y cenar en la habitación del hotel. Como vimos que en el hotel en la zona de las maquinas expendedoras había un microondas para poder utilizar, compramos fruta y una pizza para hacer en el microondas y a dormir pronto que ya se nota el cansancio que vamos acarreando de no parar.

Día 11. KIOTO: CASTILLO DE NIJO-HIGSHIYAMA-KIYOMIZU DERA.

Hoy ya se puede decir que comienza nuestra estancia en Kioto, la segunda ciudad más visitada de Japón llena de templos y mucho más tradicional que Tokio. En este hotel tenemos desayuno bufet más adaptado al paladar occidental al igual que en el hotel de Tokio, así que disfrutamos de un gran desayuno para empezar el día. Lo primero que hemos visitado ha sido el castillo de Nijo y los jardines, hemos ido andando desde el hotel por dos motivos; para disfrutar un poco de la ciudad y porque Kioto está en si un poco mal comunicado con autobuses, metros, etc.… y las combinaciones son más difíciles. Nos siguen enamorando la arquitectura paisajística que tienen en los jardines, son súper relajantes y nos ha encantado el castillo. Aquí hemos visto unos grupos de cole visitando también el castillo y es muy gracioso porque van todos uniformados y en cada cole tienen la gorra de un color. Luego hemos ido camino al Kiyomizudera, unos de los templos más característicos de todo Japón y de los más visitados. Para acceder a él tienes que pasar por la zona de Higashiyama, que es un área de arquitectura tradicional y llena de tiendas donde la gente suele ir a pasear. Cuando hemos llegado al templo, ha sido un poco caótico porque había muchísima gente y sobre todo muchísimos grupos de coles diferentes. El templo es muy antiguo y bonito de ver ya que está apoyado sobre unos grandes pilares de madera y el entorno natural es impresionante. A la salida del templo nos hemos comido unos helados esta vez de sabor más occidental de fresa y de melón y un granizado de fresa. En principio aquí se acababa nuestro planning de hoy, pero como era pronto hemos decidió ir hacia la zona de Gion. Antes de llegar, callejeando, hemos encontrado por casualidad un templo budista súper chulo en el que hemos aprovechado su jardín para disfrutarlo y descansar. Nos hemos relajado un montón… nos ha gustado la experiencia. Como nos ha entrado el hambre hemos comido/merendado/cenando unos sándwich. Después nos han ofrecido de ver unas actuaciones teatralizadas para turistas de rituales de té, Geishas bailando, un poco de Kabuki que es el teatro típico Japonés y todo en ingles adaptado al turista. Al salir de vuelta hacia el hotel, de repente para un coche delante de nosotros y salen 4 Geishas de verdad… que arte tienen y que gusto el haberlas podido ver así sin esperarlas. No las grabamos ya que casi estábamos en sock disfrutando el arte que las rodea pero iban justo delante de nosotros andando hasta que se metieron en una calle del barrio de Gion. Mira que llevan vestimenta rígida y las sandalias de plataforma y todo, pero van súper rápido y perfectas. Nos ha gustado un montón el haberlas visto y haber podido compartir parte de nuestra vuelta a casa. Debo decir que detrás de las geishas como generalmente se conocen hay un mundo aparte y un montón de creencias… lo primero que hay varios tipo o grados; geishas o maikos. El resto daría y da para escribir varios libros. A nosotros lo que sí que nos llamo la atención al pasear por el barrio de Gion es que en los locales solo ponen las cosas en Japonés o incluso nada… esas calles por lo que sea te envuelven en un ambiente místico difícil de explicar y con mucha curiosidad. Acabamos el día comprando un poco de fruta para cenar y a descansar.

Día 12. KIOTO: KIOTO PARK STUDIO-GION.

Hoy es sábado y hemos pensado evitar sitios turísticos y pasar un día un poco mas alternativo… nos vamos a ¡Kioto Park Studio! Que es un parque temático y set de filmación donde puedes ver donde se han grabado varias películas y series antiguas japonesas, hay actuaciones con gente que se dedica al doblaje de escenas de riesgo, te explican efectos especiales que se suelen utilizar en las películas que ellos producen y tienen algún que otro show. Hemos tirado ondas vitales de dragon ball virtuales, hemos entrado en una casa ninja con sus escondites y trampas, hemos jugado con las perspectivas tanto de objetos como de pinturas en el suelo o en la pared… había también una exposición de la evolución de los power ranger. Ha sido muy curioso y nos ha gustado mucho. Por la tarde nos hemos acercado a Ryoanji temple en donde se sitúa uno de los jardines de piedras más famosos. Después nos hemos ido a duchar y hemos decidido que era hora de ir a cenar a un restaurante tradicional en condiciones, al fin y al cabo estamos de viaje de novios… nos adentramos en el barrio de Gion y tras dar varias vueltas creo que en el restaurante que entramos se llamaba Nagame Pontocho Hana. La cena estaba espectacular y el restaurante tiene vistas al rio Kamo que es el que atraviesa la ciudad. Cuando acabamos la cena volvimos a pasear por el barrio y llegamos a la conclusión que hay cosas que los japoneses no quieren enseñar a los turistas, en algunos locales hay mucho misterio… Esta vez yo iba cámara en mano y por suerte pudimos fotografiar rápidamente a una geisha.

Día 13. KIOTO: FUSHIMI INARI-TOFUKUJI-SAN JUSANGENDO.

Día top… hoy visitaremos el templo de ¡Fushimi Inari! Cuando viajamos solemos planificar el viaje evitando los sitios más concurridos el fin de semana, pero esta vez no hemos tenido opción, tenemos tanta cosas que ver que nos toca visitar uno de los templos más bonitos y famosos de Japón un domingo… así que ahí vamos. Cada día nos cuesta más levantarnos, pero al abrir los ojos y pensar en donde estas te activas en seguida.  A la entrada del templo hay tiendas de suvenirs, baños, maquinas expendedoras, etc.… está muy preparado para el turismo. También hay una zona donde puedes comprar un mini tori, escribir un deseo y colgarlo en una de las zonas habilitadas a modo de ofrenda. Aquí se aprecia un resumen de lo que es la cultura japonesa. Es muy ordenada, muy respetuosa, muy supersticiosa y muy consumista. Una vez pasado la zona de abajo donde se concentra la mayoría de los visitantes, nos disponemos a hacer el recorrido de los toris. Hay varios recorridos que discurren por un entorno natural en plena montaña que invitan a disfrutar y meditar mientras lo haces. Este recorrido de toris es famoso ya que sale en la película de Memorias de una Geisha. Al comienzo sí que hay mucha gente, pero conforme vas subiendo la gente disminuye, aunque es muy recomendable llegar hasta el final y disfrutar de unas vistas impresionantes de la ciudad, además a lo largo del recorrido hay mini “altares” para hacer ofrendas y orar. Descubrimos que tienen una forma original de rezar. Primero suelen hacer un donativo en un sitio habilitado para tal fin, es tipo pozo de los deseos. Luego te pones en frente de una campana, la tocas para avisar a los Dioses, das dos palmadas, pides el deseo, vuelves a dar dos palmadas y te despides con una reverencia… Estando ahí nos enteramos que todos esos toris son donados. Como la zona de los templos son sitios sagrados, la mayoría de ellos están donados por empresas o gente en su mayoría pudiente que los encargas para ponerlos ahí y así tener suerte en la empresa o en su vida en general. Si no recuerdo mal, en un lado ponían quien lo había puesto y en otro el propósito… pero claro Japonés aun uno sabemos. Al salir del templo hemos visto un puesto de comida y nos hemos lanzado a comprar comida para írnoslo comiendo mientras vamos a nuestro siguiente destino. Eran unos pinchos de pollo con salsa de soja buenísimos, creo que hasta ahora ha sido lo mejor que hemos comido en Japón en todo el viaje. Con ganas de volver a por más hemos llegado a nuestro siguiente destino, el templo de Tofukuji que hemos visto a mitad (la parte gratis) que era la zona del templo, se tenía que pagar para ver los jardines y hemos decidido prescindir de verlos ya que es muy grande y queríamos ver también el templo de San Jusangendo en donde guardan mil y una estatuas de Kannon que aunque parezcan todas iguales son todas diferentes. Alberga, también un buda que nos ha encantado. Este templo no es tan famoso, pero es muy recomendable visitar. Aquí hemos acabado el día de hoy, hemos cogido un autobús y a las5 de la tarde hemos ido a merendar/cenar y al hotel para descansar y dormir. Hoy nos tocaba poner lavadoras… y como no, hasta lo más sencillo se complica. En el hotel tenías una lavandería que podías usar, todo súper explicado, pero como no, en japonés… así que tiramos de intuición y esta vez nos fallo un poco. Primero pusimos la lavadora (o eso creíamos), y cuando calculamos que había acabado, fuimos a poner la secadora… y la ropa estaba seca. Pues resulta que en vez de la lavadora, pusimos primero la secadora. Así que cambiamos al otro aparato que era diferente y esta vez sí que acertamos… pusimos la lavadora y volvimos a secar la ropa.

Día 14. KIOTO: KINKAKUJI. KIOTO-OSAKA (CASTILLO DE OSAKA)-KIOTO.

Día lluvioso en Japón, pero nosotros no paramos nuestros planes… paraguas molón en mano (uno plegable de katana que compramos en Takayama) nos dirigimos hacia Kinkaku-ji o pabellón dorado, otro de los sitios top de Kioto que con lluvia aun era más, ya que al estar nublado resaltaba más los tonos dorados. Y como no podía ser de otra manera estaba lleno de gente (con paraguas), grupos de escolares (con paraguas), etc.… hicimos el recorrido rápido ya que como los japonenses son más pequeños que nosotros, teníamos bastantes  problemas con la altura de los paraguas. Y bueno, el tema de los grupos escolares al principio nos hizo gracia todos iguales, con su uniforme y todo… pero ahora parecen plagas, están por todos lados… hoy solo teníamos previsto tomarnos el día “libre” pero no podemos, así que hemos decido acercarnos a Osaka y cambiar un poco de aires. Estuvimos mirando un poco lo que podíamos ver y decimos visitar el castillo. Al llegar a Osaka, para llegar al castillo teníamos que coger un tren y al esperar vimos que había vagones habilitados solo para mujeres (por lo visto hay mucho pervertido suelto que suelen hacer fotos a las chicas sin que se den cuenta, buscando una foto guarreta… además debido a este tema está prohibido hacer fotos con cámara sin sonido). Dicho esto, tanto el castillo de Osaka como los jardines que lo rodean son muy chulos, con puentes para acceder con fotos llenos de carpas…. Y muretes hechos con unos sillares más grandes que yo de altos… impresionante como debieron de construir eso. Desde el castillo tienes vistas a parte de la cuidad, nos ha gustado. A la salida hemos comprado suvenirs para la familia, y alguno para nosotros (en una ruina, nos tenemos que contener que todo nos gusta). Después de las compras del día, hemos paseado por Samba y Botodori (la típica calle donde está el mítico corredor y los pulpos en las fachadas), que es la zona más conocida de la cuidad y hemos hecho cosas de Japoneses… yo me he comprado un paraguas trasparente 100% soy muy fan, hemos jugado a recreativos, hemos comprado más cosas, nos hemos vuelto ha hacer fotos en las maquinas frikis de adolescentes, hemos ido al baño (a mi pareja le aparecía en los urinarios una pantalla con  un contador y un personaje manga animándole, esto solo pasa aquí)  y como no paraba de llover hemos decidió ir a la estación para comer ahí y volver a Kioto que hoy en el hotel tenemos contratado un masaje ¡Shiatsu!

Día 15. KIOTO: GINKAKU JI-NANZEN JI-NINSHI HONGAN JI.

Buenísimos días… hoy estamos como nuevos, ¿será por el masaje? Nuestro planning de hoy: Ginkaku-ji o pabellón plateado, Nanzen-ji  temple y Nishi hongan ji. El templo de Ginkaku-ji, a nosotros, nos ha gustado más que el pabellón dorado. Quizás no sea tan llamativo, pero tiene mucho encanto, tiene un jardín de piedras a su alrededor que está siempre perfecto y lo van cambiando. Además no llovía, no había tanto niño (que conste que nos gustan mucho los niños)… y como todos los templos de aquí, tiene un paseo por sus jardines que nos ha enamorado, así que muy recomendable. En Nanzen-ji visitamos a parte del templo, un jardín zen en el cual nos hemos sentado a disfrutar y desconectar, o mejor dicho conectar con la cultura nipona, hemos estad tan bien que hemos apuntado un jardín zen a la lista de cosas que queremos tener en casa. Por último, hemos visto Ninshi hongan también muy chulo. Pero como estáis viendo Kioto está lleno de templos y jardines por visitar… el más antiguo, el más famoso, el más grande, el del jardín de piedras más bonito, etc. etc. etc. Son todos muy chulos cada uno con su encanto y esto es como todo, a gustos. Completado el planning hoy no hemos apurado más. De vuelta al hotel, hemos comido/merendado y hemos visto algún que otro templo que nos encontrábamos por el camino. Como hemos llegado pronto al hotel, nos hemos preparado un gran baño… luego hemos bajado al Family Market a comprar fruta y comida de ataque y a dormir.

Día 16. KIOTO-NARA-OSAKA-KIOTO.

Volvemos a cambiar de aires… hoy visitamos Nara, famoso por el gran buda dentro del templo. Antes de llegar al templo hemos callejeado por el pueblo y hemos visto una tienda con zapatillas ninjas que me tenía que comprar… jajaja la tienda se llama Shop TABI-JI y vendo online ¡Bien!. Ya con mis zapatillas nuevas fuimos al parque de Nara el cual está repleto de ciervos, si te descuidas y llevas algo de comida no paran de seguirte… es un tanto gracioso. A lo largo del parque hay gente con unos carritos donde puedes comprar una bolsa tipo tortitas de comida para ciervos, que en cuanto la abres, te rodean. Por el parque había también muchos niños de excursión y justo a la entrada del templo había grupos de cole, ya más mayores que aprovechaban el sitio para practicar el inglés. Se te acercaban y te preguntaban si hablabas inglés, si decías que si, llamaban a la profesora y a su grupo y te hacían preguntas sobre que sabías de Japón, cuando acababas te regalaban un detallito que ellos mismos habían hecho con el nombre del cole y dándote las gracias por haberles contestado. Ese día debía de haber poco turista, porque contestamos a un montón de grupos y nos llevamos para casa bolsitas de tés y origamis muy originales. Completado nuestras rondas de preguntas fuimos a ver el gran buda, que es muy grande y aunque lo veas antes en fotos no te lo imaginas así. También compramos alguna pulsera amuleto. Era la hora de comer y decidimos comer por la zona, todo eran sitios bastante tradicionales y el sitio que elegimos no tenían ni carta en inglés, pero bueno tenían dibujos. Yo elegí el menú infantil… y aun me decía la camarera que ese era para niños, con gestos y yo si si… este. Digo seguro que si es para niños me gusta más… y la verdad que acerté, había croquetas, arroz, tortilla… me comí casi todo. La tarde la teníamos destinada para Osaka y visitar el Umeda Sky building. En la visita anterior a Osaka como fue un poco improvisada no le encontramos, pero esta vez sí. Hemos subido hasta arriba. El edificio en si es impresionante y consta de dos torres unidas entre sí en la parte de arriba con unas escaleras mecánicas, en el caso de hacer la visita turística, en el caso de la gente que trabaja ahí también hay una conexión a mitad de los edificios. Es un edificio bastante curioso, y mientras llegas arriba te van contando toda su historia de cómo lo fueron construyendo. Antes de salir a la azotea hemos tomado unas patatas y algo para beber, en este caso fanta de piña, si es que son muy fans de la variación de sabores sobre todo en las fantas y en los kit kat (son tan frikis que tienen kit kat para todos los eventos, para las diferentes regiones de Japón, que a veces sólo los puedes encontrar en esa región. Nosotros compramos uno del monte fuji que eran de strawberry cheesecake). Era el momento de subir a observar las vistas de Osaka y tuvimos la suerte de ver atardecer ahí, es un sitio súper romántico y la gente sube a esas horas para tomar fotos de la cuidad. Como era tarde, nos planteamos el cenar en Osaka, pero nos daba cosa perder la noción del tiempo y quedarnos tirados en Osaka, así que volvimos a Kioto.

Día 17. KIOTO.

Hoy no tenemos nada preparado. Es día de relax, 100% vacio sin programación. Nos levantamos apurando la hora del desayuno, estuvimos organizando ropas ya mañana volvemos a mandar las maletas para Tokio y volvemos a mochilear y nos fuimos a comer sin prisa… dimos el último paseo por Kioto por la zona de Gion, visitamos algún centro comercial y bueno aun no había comentado nada pero tanto en Tokio como en Kioto triunfa Zara, además está catalogada casi como una marca de lujo según nos dieron a entender nuestros amigos, encontramos h&M, 21 forever… aunque sí que es verdad que la ropa varia un poco, pero también te pasa en España que no tienen las mismas prendas en norte que en el sur. Nuestro objetivo aquí era encontrar una cortina de esas de los bares típicos de aquí que nos guste y poderla poner en casa a la vuelta. Objetivo conseguido, hicimos un poco de tiempo hasta la hora de cenar y volvimos a repetir de restaurante, pero esta vez como era más pronto pedimos cenar en la terraza volada que daba al río.

Día 18. KIOTO-KOYASAN.

Bye bye Kioto… una vez mandadas las maletas y haber realizado el check out, nos espera un largo y espiritual viaje hasta Koyasan, la cuna del Budismo. Es un sitio bastante alejado que cuesta llegar, pero que merece la pena. Una vez ahí lo primero que hicimos es ir al el templo budista donde nos íbamos a alojar a hace el chek in… Los monjes muy majos (en cuanto te ven te hacen reverencia) luego nos indicaron nuestra habitación, te ubican un poco en el lugar y te notifican las diferentes actividades que puedes hacer con ellos. Monte koya es un lugar sagrado fundado por Kobo Saishi y uno de los mayores centros de peregrinación del país. Cuando Kobo Saishi murió se creó un mausoleo en el templo original que se puedes visitar y en su alrededor se encuentra el mayor cementerio de Japón dentro de un bosque que hasta los árboles están protegidos. Todos los arboles que superan una cierta edad están numerados con una placa para registrarlos y si alguno muere, se utiliza para la construcción o reparación de los templo. Una de las cosas que nos llama la atención cuando viajamos son los cementerios, que nunca dejan de sorprendernos y este no iba a ser menos. El entorno es súper tranquilo. Dimos una vuelta en cuanto llegamos ya que por las noches desde el templo hacen vistas guiadas en ingles explicándote todo y queríamos ir un poco preparados. Durante el paseo vimos peregrinos originales y al llegar al templo había mucha gente haciendo algún ritual o algo. Queríamos acceder pero no pasar por el medio y mientras estábamos buscando una alternativa nos indicaron que subiéramos y nos hicieron pasar por medio de dos filas de monjes que nos hicieron todos, una reverencia. Fue un momento único del viaje, algo inexplicable, entre vergüenza y agradecimiento. Una vez visitado el mausoleo fuimos a un bar a tomar algo y volvimos al tempo ya que nos tocaba sesión de meditación. Nos enseñaron las diferentes formas de meditar, las respiraciones y meditamos un rato antes de la cena. Al volver a nuestra habitación ya teníamos preparada y servida la cena budista/vegetariana (menos mal que llevaba galletas en la mochila). Acabada la cena quedamos en la entrada para hacer el tour nocturno. Nos explicaron muchas cosas pero la que quizás más nos llamo la atención fue que la gente quiere ir a enterrarse ahí. Hay “monumentos” de directivos y gente importante que puedes encontrar, además cualquiera puede ir a dejar sus cenizas en unos sitios habilitados para este fín que os voy a explicar. A lo largo del cementerio hay como unos “tótems” que representan los 5/6 elementos naturales apoyados sobre una base. La primera pieza tiene forma cuadrada y representa la tierra, la segunda tiene forma redonda y representa el agua, la tercera es más abstracta y representa el fuego, la cuarta vuelve a ser más geométrica y representa el aire y la última es tipo una gota que representa la nada… y el “6º elemento” sería el alma. En la base donde se apoya hay como unas cajitas con unas puertas donde se pueden depositar cenizas de los seres queridos. Aquí la gente se incinera y puede elegir depositar las cenizas en un único lugar o repartirlas por varios sitios utilizando estas cajas. Terminada la visita nos relajamos en el Onsen del templo, en este caso estaba separado para chicas y para chicos y volvimos al hotel a rellenar un mantra escrito mientras pides tus deseos el cual quemaremos mañana por la mañana en la ceremonia del fuego.

Día 19. KOYASAN-HIROSHIMA.

Mística mañana en Koyasan. Nos levantamos y fuimos a realizar el ritual del fuego, fue una experiencia muy diferente y espiritual difícil de explicar. Aquí fue cuando después de presenciar las oraciones/mantras que realizan ellos todos las mañana para purificarse, nos acercábamos al fuego para quemar nuestros papelitos que habíamos rellenado la noche anterior. Cuando acabamos y volvimos a la habitación ya teníamos listo el desayuno. Era la hora de continuar el viaje, pero antes decidimos visitar por tercera vez el cementerio, es que es impresionante, nos ha encantado el entrono. Después de despedirnos de este lugar tan maravilloso toca continuar el viaje con destino Hiroshima.  Aquí a la hora de preparar el viaje tuvimos nuestras dudas si merecía la pena o no, y la verdad que nos sorprendió. En cuanto llegamos al hotel decidimos ir a dar una vuelta para aprovechar el poco tiempo que íbamos a estar ahí con la suerte que en el hotel alquilaban bicicletas, además eran eléctricas y tenían una batería de apoyo que era una maravilla. Lo primero que fuimos a visitar fue el museo memorial de Hiroshima. Fue una pena que llegáramos tan tarde a la cuidad porque el museo cerraba en seguida y merecía mucho la pena haberlos visto más detalladamente. En el museo te explican todo sobre la bomba nuclear que cayó sobre la ciudad. Hay una maqueta recreada del antes y del después, te explica como lo vivieron algunos de los supervivientes, el alcance del impacto, todos los problemas que les acarreo el recibir radiación a los supervivientes… nos gusto mucho pero nos dejo con un sabor muy agridulce y una sensación extraña de lo frágiles que somos y como en cuestión de segundos puede cambiar la vida de forma radical. Visto el museo hemos paseado por el parque memorial en donde hay varías partes recordando a las victimas fallecidas. Desde este parque se visualiza casi en todo momento el único edificio que resistió al impacto de la explosión y posterior incendio de aquel devastador día. Al acercarnos aun se ponen más los pelos de punta solo de pensar. A la hora de reconstruir la ciudad pensaron es si mantenían este edificio o lo demolían y al final decidieron mantenerlo tal cual quedando como símbolo de paz y recuerdo a las víctimas. Este edificio en Ruinas fue declarado Patrimonio de la Humanidad en  1996 por la UNESCO. Con el cuerpo revuelto tocaba continuar viendo la ciudad y nos hemos acercado hasta el castillo de Hiroshima por afuera, el cual tiene un gran foso que lo rodea y ya hemos ido a devolver las bicis al hotel. Estuvimos paseando por la zona donde había muchas tiendas y hemos empezado a buscar sitio para cenar… buscando y buscando hemos encontrado un local tematizado del video juego Donkey Kong que nos ha llamado la atención y hemos entrado. El restaurante se llamaba Bikkuri Donkey y nos ha gustado mucho lo bien que estaba decorado. Hasta ahora todos los restaurantes estaban o a pie de calle o en los pisos superiores, pero este estaba en los bajos del edificio. Hemos cenado un montón y ya directos al hotel que mañana toca madrugar.

Día 20. HIROSHIMA-MIYAJIMA-TOKIO.

¡Buenos días! Ya queda poco del viaje, pero aun nos faltan cosas imprescindibles que ver. Hoy nos ha costado levantarnos, estamos un poco cansados, pero es que ya llevamos muchos días sin parar, así que hemos desayunado en el hotel y nos hemos preparado para ir a Miyajima, que es una isla de Japón que se accede cerca de Hiroshima en donde se encuentra el tori más famoso de Japón y un gran templo para visitar. Nos hemos despedido de Hiroshima que se nos ha quedado corta la estancia y hemos cogido el tren y el ferri para llegar a Miyajima. En la estación de tren hemos visto unas taquillas y como teníamos que volver a esa misma estación a la vuelta, hemos decidido dejarlas ahí e ir sólo con lo necesario. En el ferri muy bien y menos mal que nos han dado dos mapas de la isla, porque nada más llegar uno de los ciervos se nos ha comido uno (menos mal que era el mapa y no el pasaporte porque era imposible quitárselo). Nada más llegar a la isla nos sentamos para organizar la mañana. La isla es preciosa y el tori impresionante, por muchas fotos que veas es inigualable.  Se nota que es uno de los sitios más visitados de Japón y está más orientado al turismo, pero se estaba muy bien. Había un grupo de gente disfrazada de samuráis para hacerse fotos contigo, pero con un sistema un poco diferente al que conocemos aquí. Primero les pagabas la tarifa que tenían (no recuerdo cuanto, pero me suena que no era muy caro), luego te dejaban para ponerte gorros y katanas para tematizar un poco más la foto y por último uno de ellos te cogía tu cámara de fotos y te hacia unas 10 fotos posando frikimente. Al llegar a la zona preparada para hacerse la foto con el tori, rompimos el mito de que los japoneses sacan buenas fotos. Le pedimos a uno que nos hiciera una esperando que fuera la FOTO y…. en fin, nos hicimos un selfish. En la isla tenía zona de acceso a la playa ya que con marea baja puedes llegar hasta debajo del tori, nosotros pillamos marea alta, pero nos acercamos a tocar el mar. Al llegar a uno de los templos, otra sorpresa, estaban haciendo una competición de artes marciales, así que estuvimos un rato viéndolos. Luego en la isla puedas visitar un montón de cosas, nosotros hicimos la visita rápida por lo más importante y la calle de tiendas. A medio día ya teníamos que volver que hoy tocaba viaje largo hasta Tokio. En la primera estación cogimos las maletas y en Osaka teníamos que hacer un transbordo de shinkasen y aprovechamos para comprar unos sándwiches y una cajita muy cuqui que resulto ser unos pastelitos como queso muy buenos. Al llegar de nuevo a Tokio, como ya nos conocíamos el camino llegamos enseguida al hotel y ahí volvían a estar nuestras maletas.

Día 21. TOKIO-KAMAKURA-TOKIO.

Los días se acaban pero aun nos queda alguna cosa pendiente por hacer. Hoy teníamos previsto ir a Kamakura a ver el gran Buda y de paso hemos vuelto a quedar con nuestros amigos. Como es lunes, hemos estado sólo con Miyako, pero ha sido un día súper especial. Quizás hoy haya sido el día mas caótico a la hora de movernos ya que al llegar a la primera estación hemos pillado hora punta, nunca habíamos coincidido con tanta gente en el trasporte público y aun así el respeto y el espacio vital es infranqueable. Tenías que bajarnos en Zushi, y en cuanto hemos salido de la estación ahí estaba nuestra amiga esperándonos con su coche ya que aparte de ver el gran buda nos iba a enseñar algún que otro sitio más especial. ¿Y qué música llevan nuestros amigos en el coche? Pues los Backstreet Boys. Evidentemente les preguntamos el porqué y evidentemente todo tiene su explicación, nos dijeron que era para que pequeño hiciera listening en ingles. La primera visita que hicimos fue a un bosque de bambús, en principio queríamos ir a visitar uno pero lo habíamos descartado, así que nos encanto la sorpresa. Dentro del bosque había una casita de té y nos hicieron una demostración de la ceremonia del té. Era muy curioso porque a todos los sitios que llegábamos Miyako no hacía más que decirles que estamos de luna de miel… nos hacía mucha gracia, ya que nosotros no lo habíamos comentado en todo el viaje y la gente nos daba la enhorabuena. Después de disfrutar de un bosque diferente y un gran té, visitamos el gran Buda. Se puede acceder, pero pillamos un día bastante caluroso y al ser de broce, nuestra amiga nos recomendó no subir por el calor, así que le hicimos caso y continuamos nuestro tour. Hemos paseado por la zona de tiendas y nuestra amiga nos ha preguntado si habíamos dado un paseo en Jinrikisha que son los carros típicos japoneses en los que te llevan a dar un tour y que los llevan unos señores corriendo. Tuvimos la opción en el barrio de Asakusa en Tokio, pero lo descartamos, quizás por el planning, no lo sé. El tema es que se empeño que teníamos que coger uno y estuvo hablando con ellos para conseguirnos un guía en inglés… ¡bien! La verdad que son súper majos, te llevan hasta los sitios turísticos, te explican todo, te cuentan anécdotas, te aparcan y te sacan la foto no antes habiendo puesto una mantita sobre las piernas. Nosotros al principio le dijimos que la mantita no hacía falta que hacía calor y nos dijo que no, que la mantita puesta que así salían mejor las fotos y se tapaban las mochilas. Este paseíto nos lo regalaron nuestros amigos, bueno y toda la mañana, no nos han dejado pagar nada, ni aun la comida.  Después de comer nos volvió a dejar en la estación y nos despedimos, igual la siguiente vez nos vemos por España… a ver. Por la tarde hemos estado en Shinjuku, que aun no lo habíamos visitado. Es el barrio electrónico por excelencia y en el que anteriormente la gente aprovechaba a hacer compras de cámaras de fotos de demás, nosotros dimos una vuelta y en general ahora ya no merece la pena, esta todo más o menos por el estilo. Tocaba la hora de frikear… mirando en foros, encontramos un sitio tipo parque temático pequeño indoor en el distrito de Ikebukuro, que se caracteriza por ser un barrio emergente para los aficionados del anime y cosplay. El sitio al que fuimos se llama J-World Tokyo y está dedicado a atracciones de Dragón Ball, Naruto y one piece entre otros. Tuvimos la suerte de podernos fotografiar con Goku en su nube kinton, hacer una competición tirando ondas vitales, hemos matado a Frizzer, nos montamos en la nave espacial de Vegeta y nos dieron un radar para encontrar las bolas mágicas y llevar al palacio de Kaito. Cambiamos al mundo de Naruto donde comprobamos distintas habilidades ninjas, la mayoría las superamos, pero una de las atracciones teníamos que ir con un walkie y nos decían lo que teníamos que hacer a través de él en japonés. Al principio al ser intuitivas las pasábamos todas, pero luego nos tuvo que rescatar un empleado porque no sabíamos que hacer. También invocamos a el kyubi de 8 colas y tirado rasengan, y para sorpresa a la salida del local, en la calle, conocimos a Sonic. Nos ha gustado mucho pero también nos hemos enfadado un poco porque todo todo todo estaba en japonés y en ningún otro idioma… pero bueno, es lo que hay. Volvimos al hotel a cenar y a dormir, que mañana ya es nuestro último día aquí…

Día 22. TOKIO: UENO ZOO-AKIHABARA.

Hoy es nuestro último día en Japón y estamos un poco chof, todo lo bueno se acaba… así que no hemos madrugado mucho y hemos ido al zoo de Ueno. Antes de entrar nos hemos echado un café en un Starbucks que hay cerca de la entrada y hemos estado asimilando todo un poco y observando a la gente. Hay bastantes animales y están muy bien cuidados. También hemos visto a un montón de niños pintando en diferentes versiones; cera, acuarelas,… a lo largo del viaje en algunos lugares mas pintorescos, ya habíamos visto gente mayor con taballetes pintando, es algo que les gusta mucho. Después de comer en el zoo, hemos ido a despedirnos de Akihabara y hemos hecho las últimas compras… volvimos a cenar al hotel y a dormir.

Día 23. TOKIO-MADRID.

Sayonara Japon! Es hora de volver a casa… desayunamos, preparamos todos y nos despedimos de un gran país. Han sido 23 días llenos de experiencias inolvidables y momentos únicos que van a permanecer con nosotros para siempre.

Día 23. TOKIO-MADRID.

COSTE APROXIMADO DEL VIAJE (para 2 personas)

AVE Zaragoza-Madrid38.20€
Vuelos ida y vuelta1.280€
Seguro de viajes56€
Autobús Aeropuerto Madrid – Zaragoza Delicias47.06€
Dinero para cambiar1.800€                              
Dinero desde España353€
1º Agora Place Asakusa. Tokio. 5 noches.395€
Kurobe Kanko Hotel. Omachi. 1 noche.124€
Hidatakama Futarishizuka. Takayama. 2 noches.213€
Hotel Mystays Kyoto-Shijo. 8 noches.427€
Shukubo Koya-San Eko-in. Koyasan.1 noche.159€
Urbain Hiroshima Central. Hiroshima. 1 noche.57.21€
2º Agora Place Asakusa. Tokio. 3 noches.179€
JRP772€
Tarjetas datos móviles. 2 tarjetas63.68€
Alpine route150€
Entradas sumo84€
Ruta Hakone monte Fuji56€
Mandar maletas(ida y vuelta, en total)40€
Alpine Route150€
Shirakawago95€
Studio Park Kioto34€
 6.573,15 €. Este fue nuestro coste total contando todas las actividades, suvenirs, comidas y todo absolutamente todo. Las entradas y cosas que no están apuntadas en la lista las pagamos en efectivo.

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